Grobocopatel recalcó que acá hay “cultura productiva”, por lo que trazó un paralelismo con la Sabana en África, donde “no hay cultura” y que, si bien se puede comprar tecnología, no tienen cultura, algo que “puede tomar décadas” construir.
Según dijo, para la Argentina es “una bendición que esté Brasil acá”. Dijo: “No es alguien a quien tenemos que correr como jugar en un partido de fútbol, es alguien a quien tenemos que asociarnos”, graficó. Evocó una frase que menciona que Brasil y la Argentina “no son socios, sino hermanos”.
“Si pones un socio, lo podés a correr, pero a un hermano no. Compartimos límite, huso horarios: estamos condenamos a hacer algo juntos con Brasil. Eso se llama regionalización”, planteó.
A su vez, dijo que es necesario tener una mirada común de las discusiones globales sobre el medioambiente, el comercio, entre otras cuestiones. “Tenemos que empezar a construir un camino juntos con la convergencia, pero no lo podemos hacer si no tenemos políticas, esa convergencia es macro. Esto va a crecer mucho más. Tenemos empresas donde hay accionistas en los dos países, pero no tenemos empresas mixtas, porque esto se logra cuando uno se conoce y se construye. Hay que incentivar a que esto suceda. Tenemos que lograr rutas, infraestructura juntos”, se esperanzó y resumió con que la agenda pública de ambos países tiene que ser una sola.
A lo largo de la charla, en tanto Idígoras acotó que mejorar la competitividad como Brasil lleva tiempo y dinero, pero sostuvo que “es necesario ser parte de la gestión de esas políticas agropecuarias”. Según dijo, se tiene que generar la vocación y representación, pero que hay “una luz de esperanza para lo que viene”.
Por su parte, Parrilla dijo que Brasil apoya las políticas públicas de fomento para la agricultura y la ganadería: “Es importante que haya este apoyo”.
En tanto, Paats hizo hincapié en que “la enorme diferencia no es más que las políticas públicas”. “Brasil vio cuál era su horizonte, a dónde quería llegar: multiplicó su producción por dos”, expresó. Paats añadió que el relacionamiento con la política es algo que se tiene que cambiar de base en la Argentina. “Tenemos que trabajar de la mano de la política, involucrarnos. La política no es mala palabra, es la solución para salir del pozo en que estamos”, sintetizó.