El fideicomiso, cuya aprobación se pondrá ad referendum de la asamblea de socios está sujeto a conseguir la financiación necesaria, detalle no menor.
En caso de conformarse quedaría en su composición de la siguiente manera: un 20% para SanCor y el restante 80% para los empresarios inversores y acreedores. Sobre este último punto, diversas fuentes calculan que la firma afronta una deuda total entre préstamos, intereses y otros conceptos que rondaría los US$384 millones.
El grupo de empresarios que aspiran a controlar la administración de la compañía está integrado por el abogado Leandro Salvatierra, el experto en lechería Jorge Estevez, el dirigente de la UIA José Urtubey, Marcelo Figueiras, de Laboratorio Richmond y fabricante en el país de la vacuna Sputnik Vida, y Gustavo Scaglione, empresario de medios, entre otros.
Los empresarios han mantenido reuniones las últimas semanas con los socios tamberos para explicar el plan y cómo funcionaría el fideicomiso.
Está planteado un escenario con siete directores, que se distribuirían así: uno para SanCor, otro para el gremio lechero Atilra (el sindicato no será accionista pero tendrá un asiente) y el resto de los directores para los inversores.