Con las nuevas listas de precios que muchas fiambrerías recibieron en la víspera, el precio del kilogramo aumentó entre 4 y 5% y en algunas variedades semi duras como el pategrás llegó a $600 el kilogramo.
Cabe destacar que a fines del año pasado, un kilogramo de asado costaba entre $150 a $160 por kilogramo y el queso semi duro tenía un costo similar, apenas por encima de ese valor. La relación era casi 1 a 1.
Pero, en lo que va de este año, el queso acumula solo desde marzo un aumento promedio del 40% y, desde octubre, triplico su valor en las variedades de pasta semi dura como el pategrás ya que costaba en promedio $180 el kilogramo. En tanto, el recorrido de precios de la carne vacuna fue de $150 a $250/$270 el kilogramo, un alza de casi el 80%.
‘Algunas marcas de queso están subiendo todas las semanas por ejemplo las segundas marcas que vienen aumentando entre 3 y 5% semanalmente.
Aunque algunos tratan de mitigar estas alzas, a casi todos les pega por igual. ‘El precio de los quesos no ha dejado de subir. Ahora han subido 5%. Todos los meses suben y la gente hace lo lógico, sigue comprando un mismo importe aunque lleve menos cantidad de producto‘, señaló Alberto, de un autoservicio sobre la avenida Belgrano.
Entre los factores que impulsaron esta alza, confluyen varios. Según explican, ‘el desbarajuste en el precio del queso ha empezado en marzo, en coincidencia con la inundación en Santa Fe que ha afectado a los tamberos, también con el alza del dólar y de los combustibles, además se está exportando más‘, dijo Juan Carlos, gerente de un supermercado céntrico.
Esta última alza llevó a que los precios de los quesos más económicos subieran un nuevo escalón. Por ejemplo, un kilogramo de queso cremoso según la marca, cotiza entre $250 a $300 en fiambrerías. En supermercados y mayoristas, se puede conseguir entre $250 a $280 el kilogramo e incluso a $200 pero llevando media horma ó 2 kilogramos. Otra variedad como el tybo en fetas para sándwiches y en segundas marcas cuesta desde $310 el kilogramo en ciertos supermercados y, en fiambrerías, entre $350 a $380.
‘La caída es de 40% en el consumo medido en kilogramos, la gente compra por $100 y sigue llevando por ese importe aunque sea menos. Pero hay otros que ya no compran, por ejemplo, queso rallado“, indicó Acosta.