Más de 120 productores lácteos de la parroquia Arismendi del municipio homónimo en el estado Barinas, tienen más de cuatro años sin arrimar la leche a la receptoría que funcionaba en el lugar, puesto que la misma ahora es utilizada para la venta de helados bambinos o chupichupi, como también se les conoce.
A través de sus redes sociales, José Michelena, único concejal opositor de la municipalidad arismendeña, denunció cómo la desidia e inacción de los organismos oficiales dejaron que las instalaciones de la receptoría de leche se perdieran o, en su defecto, se sub utilicen como una fábrica doméstica de helados, desviando por completo su función principal.
Recordó que en su mejor momento la receptoría recibía el producto de más de 120 pequeños y medianos productores de leche de Arismendi y sectores aledaños con los que se fabricaban quesos de primera calidad, así como yogurt y leche pasteurizada que debía ser distribuida en las escuelas de la parroquia, pero nunca se hizo.
Cuatro años después de esta millonaria inversión, explica Michelena, no hay un lugar donde los lecheros negocien su producto y menos aun, donde los ciudadanos puedan adquirir queso y otros subproductos lácteos, porque quienes están en las instalaciones de la receptoría, se dedican a la venta de helados para darle alguna utilidad a los refrigeradores del lugar.