Estas políticas son impulsadas por la FAO y la Federación Internacional de Lechería.
A través de la Resolución 51/2019, Argentina adhirió a la “Declaración de Rotterdam”, un documento que impulsa un desarrollo sostenible del sector lechero. La creación de esta declaración fue en 2016 por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y Federación Internacional de Lechería (FIL).
El documento impulsado por las entidades compromete al sector con objetivos de desarrollo sostenible ya que lo considera un sector con un gran número de personas.
Ambos organismos buscan representar al sector lechero a nivel internacional con el objeto de desarrollar y promover la producción de leche de calidad y de productos lácteos de excelencia. Por este motivo, Argentina se comprometió a cumplir con los puntos firmados en la declaración.
En este sentido, desde el documento firmado se presenta un desarrollo potencial muy alto en el sector lechero, basado en una producción de leche sobre extensiones rurales que permiten un desarrollo pecuario en condiciones de bajo hacinamiento y alimentación balanceada, con bienestar animal y sustentabilidad económica.
Además obliga a prestar especial atención a las necesidades de los ganaderos autónomos, los pequeños productores y los pastores; contribuir, implementar y difundir herramientas y lineamientos que faciliten la identificación y la adopción de prácticas sostenibles en el sector lechero.