Según advirtió Defensa de Usuarios y Consumidores (DEUCO), en el marco de la crisis económica que afecta a la sociedad, los alimentos lácteos, necesarios para el desarrollo y mantenimiento del cuerpo, sufrieron un aumento de hasta un 102% a lo largo del último año. Los datos fueron obtenidos en base a los revelamientos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), sobre la leche y sus derivados.
De acuerdo a los establecido en el informe, los lácteos aumentaron entre un 85,3% y un 102% entre agosto del 2018 y del 2019. El yogurt fue el producto que registró el mayor aumento, pasando de valer $26,29 a 53,11. En segundo lugar quedó el queso pategras, cuyo precio pasó de $295,56 el kilo a $579,38, es decir, un 96%. Por último, entre los primeros más afectados destacó la leche, que pasó de costar $173,94 los 800 gramos, a valer $340,69, reportando un aumento del 96%.
En la segunda categoría se encuentra la manteca, con un precio actual de $104,86, cuando antes costada $53,58 los 200 gramos, es decir, con un aumento del 95%. Una situación similar fue la registrada con el queso sardo y el queso cremoso, que pasaron de valer $320,63 y $181,37 respectivamente, a $620,36 y $344,56, una suba de entre el 93 y 90%. El sachet de leche cierra esta categoría, con una suba del 85,3%, pasando de valer $26,09 el litro a $48,37 (85,3%). En total, entre todos los productos la suba fue del 93,5%.
Además, desde DEUCO informaron que, durante el primer semestre del 2019, cada persona consumió 35 litros menos de leche en comparación con los datos del 2015. Una perdida que afectaría de forma directa la salud de las personas. En esa línea, señalaron que mientras en el 2015 una persona ingería un promedio de 217 litros de leche, en los primero meses de este año, esa cifra bajó hasta posicionarse en 182.
“Este incremento tiene mucho que ver con la exportación, porque Argentina es uno de los principales países exportadores de leche en polvo. Entonces, como no hay ningún mecanismo que permita que los precios estén regulados, los exportadores, productores y las empresas fijan el precio de la leche y de todos los lácteos en el mercado interno, de acuerdo a las condiciones de exportación”, expuso.
Además, explicó que, después de la devaluación que precedió a las PASO, “los precios de los alimentos se han dolarizado, como si tuvieran alguna relación directa con el dólar”. Ante esta realidad, Bussetti criticó que “un Estado moderno tiene que garantizarle a la población el acceso a la canasta básica de alimentos. Dentro de esa canasta, si hay un producto que es insustituible para la alimentación es la leche”.