Las gremiales lecheras ya están trabajando buscando consensuar el futuro presidente del Instituto Nacional de la Leche (Inale), para presentárselo al ministro entrante de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Carlos María Uriarte, en el marco de un encuentro que tendrán en enero.
Ayer, en la sede de la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL) se estuvo hablando mucho sobre el Inale y su funcionamiento, además de otros problemas que está enfrentando la lechería uruguaya.
A la vez, insisten en que el gobierno de Tabaré Vázquez, antes de irse y “en acuerdo con el nuevo gobierno”, deje delineada una salida para cobrar la deuda de US$ 30 millones que debe Venezuela por exportaciones de lácteos”, según afirmó a El País Justino Zabala, directivo de la Agremiación Tamberos de Canelones.
“Esos US$ 30 millones le vendrían muy bien a la lechería uruguaya en este momento”, advirtió Zabala, a la vez que recordó que “nadie quiere tener la culpa, por más que los negocios con alimentos se hayan hecho entre los gobiernos de Venezuela y Uruguay”.
Ayer, en el marco de un brindis por fin de año que se hizo en la sede de la ANPL, el futuro titular del MGAP, Uriarte dijo que la lechería es un sector prioritario para el nuevo gobierno. “Conociendo a Uriarte es posible que el nuevo gobierno lleve adelante una política importante para el sector lechero”, consideró Zabala.
El sector deposita un voto de confianza en el nuevo ministro y se la juega a volver a poner de pie a la lechería uruguaya.
Seca. Al igual que otros sectores, la lechería viene enfrentando una seca que se acentúa cada día. “Veníamos de una situación compleja, habíamos comenzado a tener señales mejores en cuanto a precios internacionales y a colocación de los productos”, reconoció Zabala.
Agregó que si bien los tamberos no están conformes con el precio de leche que les llegó hasta ahora, “veníamos bien hasta que nos comenzó a pegar, ahora en noviembre, esta situación climática bastante compleja”. Las últimas lluvias no llegaron a la cuenca lechera y la realidad que rompe los ojos es que Conaprole “comenzó noviembre recibiendo 5 millones de litros diarios y hoy, en la primera quincena de diciembre, está recibiendo 3,7 millones”, dijo el dirigente canario. Es más, dijo no creer que “vaya a aumentar demasiado la remisión y es probable que diciembre cierre con una caída de 7% u 8% en los envíos de leche desde los tambos”.
El tambero está acostumbrado a luchar contra el clima, porque desarrolla su producción a cielo abierto, pero está cerrando un año difícil, con muchas vacas que se enviaron a frigorífico y un mercado que no puja por captar más leche.