“Ahorita todos los productores lecheros estamos sumamente preocupados, porque el 70% de los costos de producción se va a la alimentación del ganado, por lo que se depende directamente de la producción de forrajes y sin agua vamos a tener que disminuir los hatos, o en algunos casos cerrar los hatos, por otro lado por la escasez de agua o ante la escasez de superficies sembradas los forrajes van atender a subir de precio, y esto va a sacar de la jugada a muchos productores”, expresa.
Y añade que si ahorita que hay disponibilidad de siembra, muchos productores ya se han salido por los altos costos para poder alimentar a los animales, si se llevan el agua va estar mucho peor el asunto, porque de por sí es un negocio de bajo margen y no soporta el alza en el precio de los forrajes, que es a lo que va a llegarse de no haber suficiente superficie para cosechar los cultivos de los cuales sale esa alimentación, por otra parte está el problema de la falta de lluvia lo cual también origina incertidumbre en esta importante actividad.