Cuando cierre el ejercicio anual, al concluir julio, Conaprole alcanzará un récord de facturación, asociado eso al volumen que la cooperativa exportó en los últimos 12 meses, pero sobre todo al precio que obtuvo por los productos, a lo que se añade lo obtenido por colocaciones en el mercado interno.
Tras informar eso a El Observador, el doctor Daniel Laborde, director de Conaprole, puntualizó que para establecer ese récord incidió notoriamente el conjunto de colocaciones con Brasil como destino, a valores muy interesantes.
No obstante ese escenario positivo, es muy posible que el resultado del ejercicio sea con pérdidas para Conaprole.
La explicación es que el precio que se le ha pagado al productor por su leche fue un valor que estuvo por encima de lo que el mercado indicaba, con el objetivo de apoyar al tambero (y así contribuir a sostener el aparato productivo) en un momento en el que tenía serias dificultades económicas y financieras como consecuencia de la sequía.
De todos modos, las pérdidas, precisó Laborde, son de un nivel controlable, manejable, considerando el volumen de facturación y el nivel de endeudamiento de la cooperativa.

Las expectativas, añadió Laborde, no son las mejores, dado que a corto plazo se visualiza una baja demanda de productos lácteos en el mercado internacional.
Por un lado el mercado brasileño se tranquilizó y no paga lo mismo, pero además China no está presente en el mercado.
Esa realidad complica a Conaprole, pero no exclusivamente, también a otra industria de gran porte mundial como la neozelandesa Fonterra.
En la primera licitación de julio en la plataforma Global Dairy Trade el precio promedio por todos los lácteos cayó 3,3% a US$ 3.334 por tonelada (ton).
Conaprole capta del 72 al 73% de la leche producida a nivel nacional y de todo lo que industrializa del 70 al 75% lo destina a negocios de exportación.