Para la entidad, los supuestos macroeconómicos parecen poco relacionados con la realidad. Para 2024 se estima un crecimiento del PIB de 2,7% anual, una inflación de 69,5% y un tipo de cambio oficial de $/USD 607
En cambio, según los pronósticos privados promedio del REM-BCRA la inflación proyectada para 2023 es de 171% anual, y la de 2024, de 122,8%. En el mismo REM-BCRA se proyecta una recesión para el año próximo de -0,7% anual. Por su parte, el dólar MEP a hoy se valúa a $/USD 709 y el CCL a 800, lejos de los valores promedio pronosticados para 2024 para un tipo de cambio oficial que sigue apreciado y con una brecha cambiaria superior a 100%.
«De esta manera, el presupuesto ignora problemas serios como la inflación creciente, los múltiples tipos de cambio y la brecha cambiaria, que afectan de manera muy negativa a la producción agropecuaria y a las economías regionales, como a la producción nacional en su conjunto «. sostiene
En cuanto a las exportaciones, prevé que crecerán 19,6% anual, 17.000 millones de dólares, de la mano del mejor clima y por ende el impacto en la cosecha. Hechos que ya no se verificaron con la cosecha de trigo, muy afectada por la recurrente falta de lluvias, y que, dado el «retraso» de El Niño, complica la siembra de maíz de primera. Es decir, resultados a verificar.
Las estimaciones de ingresos tributarios, por su parte, quedan viciadas por la elevada subestimación de la inflación, con lo cual el impacto sobre los impuestos vinculados al nivel de actividad será superior, y administrado discrecionalmente por el PEN.