La Inteligencia Artificial ofrece ventajas y posibilidades que el sector lácteo español ya ha empezado a aprovechar a lo largo de toda su cadena de valor. Y su aportación ya está contribuyendo a un desarrollo más acelerado y de mayor calidad de este sector, que es clave dado que debemos garantizar el derecho a la alimentación de todos los habitantes de la Tierra, más de 9.500 millones de personas en el año 2050.
Un claro ejemplo de la IA aplicada al sector lácteo lo tenemos al inicio de la cadena de valor de los alimentos lácteos: en las ganaderías, cada vez más robotizadas y automatizadas. Muchas ya utilizan una combinación de IA y Big Data para progresar, por ejemplo, en el bienestar animal, una de las tres prioridades en política medioambiental de Lactalis. Mediante sistemas de gestión de datos y toma de decisiones a raíz de los mismos, determinados robots y sistemas son capaces de detectar si el bienestar de un animal productor de leche puede verse alterado por cualquier circunstancia (enfermedad, cansancio, cambios en la alimentación, afectación por el clima…) de forma preventiva. Asimismo, la IA permite también controlar exhaustivamente la calidad de la leche que se recoge, reforzando la seguridad alimentaria y evitando el desperdicio del alimento.