El viernes pasado la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) resolvió implementar una serie de medidas de fuerza entre el 23 y 5 de enero, con una o dos horas de paro por turno por trabajador en toda la industria.
Más específicamente, se anunció de 1 a 2 horas de paro por trabajador, por turno, en las heladerías industriales, distribución de la industria, de todos los productos de la industria para este lunes 23 de diciembre.
Para este martes 24, un paro de 1 a 2 horas por trabajador, por turno, en toda la reposición de góndolas de lácteos a nivel nacional.
Y un paro sorpresivo de 1 a 2 horas por trabajador, por turno, en las plantas industriales y recolección de leche entre el 23 al 5 de enero, con concentraciones frente a las plantas y entrega de material informativo a la ciudadanía.
“Nuestra medidas de lucha no implicarán la pérdida de materias primas, ni que no se recibirá leche a los productores, y garantizamos el abastecimiento de leche a hospitales, sanatorios, cárceles, centros CAIF, escuelas, etc.”, dijo la FTIL en un comunicado.
Ariel Londisnky, secretario ejecutivo de la CILU, dijo a Conexión Agropecuaria que el próximo 27 de diciembre habrá una instancia en el Ministerio de Trabajo para avanzar en el convenio en la rama de actividad, que vence el 31 de diciembre.
«Afecta en estas fechas este tipo de medidas. La posición nuestra sigue siendo que son medidas totalmente exageradas cuando el conflicto es en una empresa», señaló.
Londisnky explicó que en Calcar ya pagó sueldos de diciembre y el 50% del aguinaldo y acordó con su sindicato el pago restante en cuotas hacia adelante. «El tema sigue siendo únicamente Coleme por eso nos parece desproporcionado seguir poniendo a todo el sector de rehén», subrayó.