La reciente eliminación de los aranceles a las importaciones de leche en polvo en Colombia ha vuelto a poner en el centro de la escena los desafíos de competitividad que enfrentan los productores locales dentro del mercado lácteo regional y su relación con los flujos comerciales internacionales.
Desde el 1 de enero de 2026, la leche en polvo que ingresa al país desde Estados Unidos dejó de pagar arancel, producto de un proceso escalonado de desgravación definido en el Tratado de Libre Comercio (TLC) vigente entre ambos países desde 2012. Este proceso llevó a que, en 2025, el gravamen aplicado se redujera prácticamente a cero, eliminándose totalmente al inicio de este año.
La reducción arancelaria explicó que el contingente libre de arancel pasó de representar 5.500 toneladas en 2012 a 18.897 toneladas el año pasado, reduciendo un arancel que originalmente rondaba el 30,8 % hasta llegar a 0 % en 2026.
Desde sectores de la industria láctea nacional y gremios ganaderos colombianos se ha alertado sobre el impacto que esta eliminación puede tener sobre la economía local. Para productores y analistas consultados, el aumento de importaciones de leche en polvo —especialmente desde los Estados Unidos, que concentra cerca del 70 % de la leche en polvo descremada importada en 2025— genera una presión a la baja sobre los precios internos y reduce la absorción de leche producida localmente.
El impacto se ve reflejado también en los balances de comercio: según datos oficiales, entre enero y octubre de 2025 Colombia importó más de 26.800 toneladas de leche en polvo descremada y otras 10.700 toneladas de leche en polvo entera, representando cerca del 60 % del total de los lácteos importados.
Críticos de la medida señalan que la combinación de la eliminación de aranceles con subsidios otorgados a productores estadounidenses —que en 2023 sumaron más de US$ 1.200 millones— ha generado una asimetría competitiva difícil de superar para los productores colombianos, que deben enfrentarse a precios más bajos y costos de producción internos más elevados.
Expertos también destacan que la falta de infraestructura local para procesamiento y pulverización de leche limita la capacidad de la industria nacional para competir, ya que los costos logísticos y de transformación en Colombia son más altos que en otros países proveedores como Estados Unidos o Nueva Zelanda.
A futuro, el desafío para la cadena láctea nacional pasa por equilibrar la apertura comercial con políticas que fortalezcan la producción local, ya sea mediante incentivos a la reconversión industrial, mecanismos de apoyo al productor o esquemas que promuevan un mayor valor agregado interno. La eliminación de aranceles, aunque responde a compromisos contractuales preexistentes, ha reabierto el debate sobre cómo articular la competitividad local con los movimientos del comercio global de lácteos.
Fuente: Valora Analitik – https://www.valoraanalitik.com/eliminacion-de-arancel-a-leche-en-polvo/?utm_source=chatgpt.com






