En un encuentro celebrado en Montevideo entre representantes del sector lácteo uruguayo y el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, las partes acordaron cerrar las diferencias surgidas en torno a la deuda que mantiene Venezuela por exportaciones de productos lácteos realizadas hace más de una década, y enfatizaron la importancia de trabajar en conjunto para defender los intereses del mercado lácteo.
La reunión —convocada luego de declaraciones públicas de Fratti sobre la situación de la deuda, que varias gremiales consideraron problemáticas— permitió aclarar conceptos y avanzar hacia una posición común sobre el tema. La deuda, que data de exportaciones de leche en polvo y otros productos y asciende a unos US$ 30 millones, ha sido objeto de una demanda internacional iniciada por la cooperativa Conaprole por un total aproximado de US$ 60 millones, incluyendo daños y perjuicios derivados del incumplimiento de pago.
Representantes de asociaciones de productores señalaron que, si bien el asunto legal sigue en manos del sistema judicial, el encuentro aportó claridad y permitió “resolver el malestar generado por interpretaciones erróneas de mensajes anteriores”, según afirmó uno de los delegados lecheros. Subrayaron además la importancia que este monto tiene para unas 1.400 familias vinculadas a la cadena productiva, lo que refleja el impacto que este tipo de deudas puede tener en la economía interna del sector.
Además de la deuda venezolana, los productores señalaron al ministro su preocupación por las posibles repercusiones que podría tener en Uruguay el próximo acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, especialmente en lo que respecta al ingreso de productos lácteos europeos que podrían competir directamente con la producción local. En respuesta, el ministro reconoció que “es lógico que haya inquietudes”, dado que la apertura podría influir en la competitividad de ciertos productos, aunque aseguró que las gremiales entienden que “el acuerdo general para Uruguay es bueno”.
Este tipo de diálogo entre autoridades y gremiales destaca la importancia de crear instancias de consenso y estrategia sectorial frente a desafíos comerciales e incertidumbres en el comercio de lácteos, tanto en acuerdos internacionales como en la gestión de deudas pendientes con mercados clave.






