Colombia experimentó en 2025 un aumento significativo de las importaciones de leche, con un volumen equivalente a el 17 % del total de leche acopiada en el país, lo que representa aproximadamente 527 millones de litros de los 3 160 millones de litros registrados en el total nacional, según cifras oficiales del DANE.
Este nivel de importación marca un salto importante en comparación con años anteriores: en 2012 el porcentaje de leche importada dentro del acopio nacional era apenas del 9 %, lo que refleja no solo una tendencia creciente en compras externas sino también una transformación estructural del mercado lácteo colombiano.
Qué explica el crecimiento de importaciones
Un factor clave de este incremento es la liberalización arancelaria progresiva derivada del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, que fue firmado en 2012 y que estableció una reducción gradual del contingente arancelario para la leche en polvo estadounidense. En 2025 ese contingente dejó de existir y el arancel se redujo a 0 %, permitiendo que toda la leche en polvo procedente de Estados Unidos ingrese al país sin pagar impuestos, eliminando así barreras que antes limitaban ese flujo.
A medida que se redujeron los aranceles, la importación de leche en polvo pasó de 20.324 toneladas en 2012 a 37.614 toneladas en 2025, un aumento de más del 85 % en volumen. Esto ha convertido a Colombia en un mercado con fuerte presencia de productos importados, especialmente en segmentos de leche en polvo entera y descremada.
Impacto en el mercado lácteo interno
Para la industria láctea colombiana, estas cifras tienen implicancias importantes. Un mayor porcentaje de leche importada en el acopio nacional puede:
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Presionar los precios internos en planta, dado que la leche en polvo importada compite con la leche fresca nacional para usos industriales.
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Reducir incentivos para aumentos de producción local si los compradores industriales encuentran ventajas de costo en producto importado.
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Modificar las estrategias de compra de empresas procesadoras, que pueden alternar entre leche fresca y leche en polvo según precios relativos y disponibilidad.
Estas dinámicas también inciden en la rentabilidad de los tamberos y en la estabilidad del sector primario, dado que la leche importada puede ingresar en momentos de abundancia local o cuando las condiciones climáticas afectan la producción interna.
Desde una perspectiva global, la situación colombiana es un ejemplo claro de cómo acuerdos comerciales y liberalización de mercados pueden redistribuir la estructura de abastecimiento doméstico. En países con sectores lácteos emergentes o en transición, la entrada de productos importados sin aranceles tiende a:
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Aumentar la competitividad en términos de precios al procesamiento, beneficiando a industrias con capacidad de adaptación.
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Crear presiones competitivas para productores locales, especialmente en productos commodities como la leche en polvo.
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Estimular faltantes de inversión en tecnologías de valor agregado, ya que la presión de precios puede limitar márgenes en productos básicos.
Para el mercado lácteo colombiano, el siguiente desafío será encontrar equilibrios que incentiven la producción nacional sin desincentivar la eficiencia comercial, promoviendo al mismo tiempo la inserción en nichos de mayor valor agregado como quesos especiales, yogures premium y productos funcionales.
Fuente: La República – Colombia importó 17 % de la leche que acopió en 2025, unos 527 millones de litros
https://www.larepublica.co/economia/colombia-importo-17-de-la-leche-que-acopio-en-2025-527-millones-de-litros-4308121






