La producción de leche en Castilla y León (España) muestra un escenario de estancamiento en volumetría, a pesar de que la comunidad continúa siendo la segunda región más productiva del país, detrás de Galicia y por delante de otras zonas con tradición lechera. Este contexto productivo se manifiesta especialmente en el segmento de leche de oveja, donde Castilla y León —junto con Castilla-La Mancha— concentra casi el 90 % de la producción nacional según los últimos registros de actividad hasta noviembre de 2025.
Los datos del Instituto de Información de Leche y derivados (Infolac) muestran que en el periodo analizado Castilla y León produjo 248,3 millones de litros de leche de oveja, superando ampliamente a su inmediato competidor —Castilla-La Mancha con 137,1 millones de litros— y consolidando una posición dominante en el mercado español de leche ovina.
Un liderazgo regional con matices
Aunque la región mantiene una cuota significativa de la producción nacional de leche, tanto de oveja como de otras especies, la evolución reciente indica una falta de crecimiento relativo respecto a años anteriores. La estacionalidad típica de la producción —con picos en primavera y cierta estabilidad durante el verano y otoño— contrasta con la capacidad limitada para expandir significativamente la producción total anual, lo que sugiere que el sector enfrenta barreras estructurales para crecer más allá de su posición dominante regional.
Este estancamiento se percibe en medio de un contexto más amplio del sector agropecuario español, donde la producción primaria enfrenta presiones por demografía rural decreciente, costes de producción y factores ambientales, elementos que, si bien no se especifican directamente en los informes de leche, forman parte de los retos estructurales regionales documentados por economistas y analistas del campo.
Especialización y concentración productiva
Castilla y León no solo sobresale en leche ovina, sino que también mantiene una participación significativa en la producción de leche bovina, lo que refuerza su papel como una de las comunidades autónomas clave para los sectores ovino y vacuno en España. La concentración regional del sector lácteo explica por qué casi nueve de cada diez litros de leche de oveja producidos en el país provienen de esta zona, según el análisis productivo del año.
Este patrón refleja una especialización productiva que ha evolucionado hacia una consolidación regional, con Castilla y León como epicentro de la recolección de leche en España. La persistencia de estos niveles de producción sin crecimiento significativo apunta a una falta de empuje para escalar capacidades productivas, lo que puede responder a limitaciones de mercado, costos y estructuras de apoyo técnico en comparación con regiones con dinámicas más crecientes.
Impacto para el mercado lácteo español
La estasis productiva en una región tan relevante como Castilla y León tiene implicancias para la oferta interna y para la industria quesera, especialmente en sectores donde la leche de oveja es insumo principal para productos de alto valor agregado, como quesos artesanales y tradicionales.
En el plano nacional, la estabilidad de las entregas en las grandes regiones productoras podría reflejar un equilibrio entre oferta y demanda en el corto plazo, pero también sugiere que es necesario impulsar políticas sectoriales que promuevan crecimiento sostenible, inversión tecnológica y estrategias de valor agregado. Esto es particularmente pertinente ante desafíos estructurales comunes en la Unión Europea, donde la producción lechera enfrenta una estacionalidad marcada, costos de insumos crecientes y una competencia internacional cada vez más dinámica.
Perspectivas y desafíos
Mantener la posición de liderazgo productivo sin expansión puede tener ventajas de estabilidad, pero también limita la capacidad de respuesta a cambios en la demanda interna y extrapeninsular. Para actores del mercado lácteo europeo y español, el reto consiste en fomentar condiciones que permitan a regiones líderes como Castilla y León crecer en eficiencia y volumen, en paralelo al desarrollo de nichos de mercado —como quesos con Denominación de Origen Protegida u otros productos lácteos especializados— que puedan compensar la rigidez en la producción primaria.
En síntesis, el estancamiento relativo de la producción lechera en Castilla y León no solo confirma su peso como segundo productor del país, sino que también pone de relieve la necesidad de estrategias integrales de desarrollo rural y productivo que impulsen un salto de competitividad en el largo plazo.
Fuente: Diario de Valladolid –
La producción de leche se estanca con Castilla y León, segunda del país






