Una columna publicada en CONtexto Ganadero advierte que ciertas decisiones de política económica en Colombia podrían tener efectos profundos en la estructura productiva del campo y la ganadería, inclusive en el segmento lácteo, si no se articulan con claridad mecanismos de apoyo al sector productivo. El autor señala que una combinación de factores macroeconómicos —como la repatriación de capitales de fondos de pensiones privados y políticas fiscales expansivas— puede generar efectos indeseados para la competitividad rural.
El texto parte de un informe de Credicorp Capital que proyecta un impacto sobre el tipo de cambio colombiano al repatriar recursos desde inversiones en el extranjero, lo que podría provocar una apreciación de la moneda local y, por ende, abaratar las importaciones mientras reduce el ingreso en pesos de quienes exportan bienes agrícolas y ganaderos. Esta combinación puede traducirse en un rebajamiento de precios reales recibidos por los productores si los ingresos en dólares se convierten a una moneda más fuerte, debilitando la base exportadora del campo colombiano.
Impacto potencial sobre la ganadería y la producción de leche
El autor argumenta que, en un escenario donde el peso se apreciara significativamente, sectores productivos intensivos en comercio internacional —como la ganadería y, por extensión, la lechería— podrían enfrentar una combinación de menor ingreso real y mayor presión competitiva de productos importados, reduciendo la rentabilidad de muchas fincas. En el caso específico de la lechería, una caída de 10–15 % en el precio formal pagado al productor podría llevar a que numerosos productores queden por debajo de sus costos de producción, con el riesgo de cerrar o disminuir su actividad productiva.
Este análisis se inserta en un debate más amplio sobre cómo las políticas macroeconómicas inciden en las cadenas agroalimentarias. La apreciación cambiaria —si bien puede tener efectos positivos en importaciones de insumos— también disminuye la competitividad de las exportaciones agrícolas y ganaderas, afectando el ingreso de divisas y el flujo de recursos al campo. En economías agroexportadoras, la relación entre tipo de cambio y competitividad productiva es un factor estratégico clave para el mantenimiento de la actividad primaria.
Relación con tendencias regionales
Este tipo de preocupación no es exclusiva de Colombia: mercados agropecuarios de América Latina enfrentan tensiones similares cuando las políticas fiscales, monetarias o de tipo de cambio no consideran de forma explícita la interdependencia entre producción primaria y acceso a mercados internacionales, con posibles consecuencias para precios pagados al productor, importaciones y exportaciones, y la sustentabilidad de las cadenas productivas.
En el caso de la lechería, diversos factores como precios internacionales, costos de alimentación, políticas arancelarias y tipo de cambio influyen en la rentabilidad del tambo y en la competitividad de derivados como la leche en polvo o los quesos en mercados externos.
Balance y perspectivas
Si bien la columna tiene un tono crítico y está orientada a advertir sobre riesgos percibidos por parte del sector rural ante medidas macroeconómicas, también plantea implícitamente la necesidad de que las autoridades y las cadenas productivas trabajen de forma coordinada para evitar que ajustes en políticas macro (como repatriación de capitales, política cambiaria o fiscal) tengan efectos secundarios no deseados para actividades productivas esenciales, incluida la ganadería y la lechería.
Este tipo de análisis puede aportar a un debate más amplio sobre cómo articular políticas que sostengan la competitividad de la producción primaria, en un contexto donde la apertura comercial, el acceso a mercados, los costos internos y las condiciones macroeconómicas interactúan de manera compleja.
Fuente: CONtexto Ganadero – Columna “La infalible fórmula para destruir el campo y la economía del país” (Colombia)
https://www.contextoganadero.com/columna/la-infalible-formula-para-destruir-el-campo-y-la-economia-del-pais (publicada el 22 de enero de 2026)






