En los últimos ocho años Panamá ha iniciado más de 60 procesos de defensa comercial amparados en el Tratado de Promoción Comercial (TPC) con Estados Unidos, en respuesta a aumentos de importaciones que han generado presión sobre la producción nacional de diversos productos agrícolas y ganaderos.
Este acuerdo bilateral, vigente desde octubre de 2012, contempló la eliminación gradual de aranceles para la mayoría de bienes importados entre ambos países, con el objetivo de facilitar el comercio y atraer inversiones. Sin embargo, cuando las importaciones de cierto producto superan umbrales definidos —que reflejan niveles de actividad esperados en el comercio normal— Panamá puede activar un Mecanismo Especial de Salvaguarda Agrícola, que permite imponer aranceles adicionales temporales para proteger la producción local frente a un incremento repentino de importaciones.
De los procesos iniciados entre 2018 y 2026, alrededor de una docena han culminado en salvaguardias aplicadas, especialmente en productos como quesos (incluidos mozzarella y cheddar), carne de cerdo y arroz, mientras que otros siguen en investigación. En el listado de productos investigados también figuran leche en polvo, helados y lácteos procesados, lo que refleja la preocupación por la competencia externa que enfrentan sectores sensibles de la economía panameña.
¿Qué buscan las salvaguardias?
Las salvaguardias son medidas temporales de protección que se activan cuando el volumen de importación supera ciertas cantidades pactadas y se considera que amenaza la viabilidad económica de productores locales. En la práctica, consisten en aranceles adicionales por un período limitado, diseñados para dar margen de ajuste a los sectores nacionales afectados.
El director de Defensa Comercial del Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) explicó que las autoridades realizan monitoreo diario del flujo de importaciones en decenas de fracciones arancelarias sensibles, buscando detectar picos que puedan activar estos mecanismos.
Para el sector lácteo panameño, esta recurrencia de procesos de salvaguarda —incluyendo investigaciones dirigidas a quesos y leche en polvo— subraya una realidad creciente: la producción local compite con productos importados que, al ser más baratos o de mayor volumen, desplazan parcialmente a los elaborados internamente.
Un dirigente del sector ganadero destacó que, incluso con medidas de salvaguardia activadas, el mercado a menudo continúa prefiriendo productos importados (como queso mozzarella) por precio y disponibilidad, lo que limita el efecto protector de las salvaguardias y pone de relieve la necesidad de políticas complementarias de apoyo a productores —desde mejoras en productividad hasta esquemas de financiamiento y tecnificación.
Además, la disminución progresiva de aranceles pactada por el TPC implica que, con muchos productos ya en cero arancel, el margen de protección arancelaria se reduce, y la competitividad se define más por costos y eficiencia que por barreras comerciales formales.
Fuente: La Prensa (Panamá) – En ocho años, Panamá inició 60 procesos por salvaguardas a productos de Estados Unidos
https://www.prensa.com/economia/en-ocho-anos-panama-inicio-60-procesos-por-salvaguardas-a-productos-de-estados-unidos/






