Una alerta sanitaria sobre la presencia de una toxina en leches infantiles originada en Europa se amplió a otras dos marcas en España, extendiendo la preocupación más allá de los casos iniciales. El foco está puesto en fórmulas para lactantes distribuidas en al menos 18 países del continente, en lo que autoridades sanitarias describen como un riesgo para la salud infantil que requiere vigilancia y respuesta urgente.
El episodio adquiere relevancia para la industria láctea porque involucra derivados de la leche procesados y destinados a consumidores sensibles —los bebés— lo que puede traducirse en impactos reputacionales amplificados para el conjunto de productos lácteos, desde leche fluida hasta quesos y yogures, especialmente en mercados con altos estándares de inocuidad.
En los hechos, la alerta se originó por la detección de una micotoxina (compuesto tóxico producido por hongos) en leches infantiles de origen lácteo, lo que llevó a autoridades regulatorias de varios países europeos a retirar productos del mercado y ampliar la investigación a otras marcas y lotes. Las autoridades sanitarias han recomendado a los consumidores seguir las directrices oficiales y evitar productos sospechados hasta que se confirme su inocuidad.
La expansión del caso a dos nuevas marcas en España evidencia la complejidad de las cadenas globales de suministro de leche procesada y sus derivados, donde una contaminación en la materia prima o en etapas de fabricación puede repercutir en múltiples productos y territorios. Para los productores y procesadores lácteos, este tipo de incidentes subraya la importancia de mantener sistemas de control de calidad rigurosos en cada fase de producción, desde la finca hasta la industria.
Además del aspecto sanitario, existe un componente económico: en mercados internacionales muy competitivos, las alertas de este tipo pueden provocar ajustes temporales en la demanda de productos lácteos infantiles y presionar decisiones de compras por parte de distribuidores y reguladores. Aunque la crisis se centra en segmentos específicos, la percepción del consumidor general frente a la seguridad de los lácteos puede verse afectada, especialmente en categorías asociadas a grupos vulnerables como niños pequeños.
A corto y mediano plazo, la respuesta de las autoridades europeas y los mecanismos de trazabilidad implementados serán determinantes para contener el impacto reputacional y evitar efectos secundarios sobre otros segmentos lácteos. Para la industria global, el episodio refuerza la necesidad de coordinación regulatoria transfronteriza y transparencia en la comunicación hacia consumidores y mercados.
Fuente: El País – La alerta por leches infantiles con una toxina que afecta ya a 18 países europeos se amplía a otras dos marcas en España
https://elpais.com/sociedad/2026-02-04/la-alerta-por-leches-infantiles-con-una-toxina-que-afecta-ya-a-18-paises-europeos-se-amplia-a-otras-dos-marcas-en-espana.html






