Las autoridades sanitarias del Reino Unido confirmaron que están investigando 36 casos de bebés con síntomas compatibles con intoxicación tras consumir leche de fórmula infantil contaminada, en medio de una ola global de retiradas de productos por la presencia de la toxina cereulida. La situación involucra lotes comercializados por grandes empresas lácteas y ha generado preocupación en la cadena de inocuidad alimentaria.
La cereulida es una toxina producida por la bacteria Bacillus cereus, conocida por su resistencia al calor y capacidad para causar vómitos, diarrea y dolor abdominal en consumidores, especialmente en lactantes. La contaminación detectada se asocia a fórmulas infantiles de marcas globales, lo que ha derivado en retiradas preventivas de lotes de productos SMA (Nestlé) y al menos un lote de Aptamil (Danone) en el Reino Unido.
Este foco de alerta se produce en el marco de un recall internacional de leche de fórmula por contaminación de cereulida, que ha impulsado retiradas en múltiples países europeos y motivado investigaciones sobre casos graves, incluidos dos fallecimientos bajo investigación en Francia por el posible vínculo con leche contaminada.
El impacto para la industria láctea es significativo, ya que pone de manifiesto desafíos en el control de calidad en productos procesados con ingredientes complejos. El incidente ha colocado el foco en la trazabilidad de insumos —como el aceite de ácido araquidónico (ARA) identificado como origen de la contaminación— y en la necesidad de sistemas de vigilancia más estrictos en fábricas y cadenas de suministro.
La respuesta de las empresas ha sido cooperar con las autoridades y proceder a la retirada de productos potencialmente afectados, mientras los organismos reguladores como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) trabajan en establecer límites de seguridad para la toxina en la leche infantil y otros alimentos de alto riesgo.
Desde la perspectiva del mercado lácteo, este tipo de alertas puede tener un impacto en la confianza del consumidor hacia fórmulas infantiles y otros derivados lácteos industrializados, incrementando la exigencia sobre estándares de producción, pruebas de inocuidad y comunicación transparente por parte de fabricantes y autoridades sanitarias.
A corto plazo, la gestión de los lotes retirados y el seguimiento de posibles casos clínicos serán claves para contener la situación. A mediano plazo, el episodio podría impulsar una revisión de prácticas de aseguramiento de calidad en productos infantiles y mayor coordinación regulatoria internacional, con efectos que trascienden a la industria de lácteos industriales concentrados.
Fuente: Euronews – Retirada de leche infantil en Reino Unido: investigan a 36 bebés por posible intoxicación
https://es.euronews.com/salud/2026/02/06/retirada-de-leche-infantil-reino-unido-investiga-a-36-bebes-por-posible-intoxicacion-con-c






