ESPMEXENGBRAIND

8 Feb 2026
ESPMEXENGBRAIND
8 Feb 2026
Un gastroenterólogo cuestiona las “nuevas determinaciones” nutricionales y reabre el debate sobre grasas lácteas y salud.
Murieron los lácteos descremados

Un reciente comentario del gastroenterólogo Facundo Pereyra en medios nacionales ha vuelto a poner el debate sobre los lácteos descremados y enteros en el centro de la discusión nutricional, cuestionando si la tendencia hacia productos con menos grasa es útil o si ha quedado obsoleta frente a “nuevas determinaciones” sobre grasas en la dieta.

La crítica apunta a la percepción creciente de que eliminar la grasa completamente de los lácteos no siempre aporta beneficios claros a la salud y que, en algunos casos, productos lácteos enteros pueden ofrecer ventajas metabólicas o de saciedad frente a versiones descremadas que reemplazan la grasa con azúcares o aditivos para mejorar sabor y textura.

Desde la perspectiva del mercado lácteo, este tipo de debate puede tener implicancias en patrones de consumo y en estrategias de portafolio de la industria. En muchos países, las versiones descremadas de leche, yogur y quesos fueron impulsadas por recomendaciones nutricionales tradicionales que buscaban reducir el consumo de grasas saturadas. Sin embargo, evidencias más recientes y narrativas de expertos como Pereyra sugieren que un enfoque simplista —basado únicamente en bajo contenido graso— podría no ser tan beneficioso como se pensaba.

Para la industria láctea, estas discusiones llegan en un momento donde las preferencias del consumidor están evolucionando hacia productos más “naturales” o menos procesados, con interés por atributos como perfil completo de nutrientes, sabor y percepción de bienestar. La posibilidad de que se revaloricen versiones con grasa completa puede influir en decisiones de desarrollo de productos, comunicación de marca y segmentación de mercado, especialmente si los consumidores interpretan las recomendaciones de salud como favorables a opciones menos procesadas.

La formación de la leche descremada implica la eliminación de gran parte de la grasa de la leche cruda, lo que reduce contenido calórico y modifica perfil sensorial. Si bien esta práctica sigue siendo defendida en ciertos esquemas de dietas específicas o para poblaciones con indicaciones médicas particulares, el cuestionamiento actual pone en foco la relación entre perfil de grasa, matriz alimentaria y salud metabólica en general.

A nivel comercial, un cambio en la narrativa sobre descremados podría traducirse en ajustes en la demanda relativa entre productos enteros y descremados, variaciones en fijación de precios y nuevas estrategias promocionales. Industrias que ya ofrecen líneas con distintos contenidos de grasa podrían encontrar oportunidades para realinear mensajes hacia beneficios más que hacia restricciones simples de macronutrientes.

A corto plazo, este tipo de posicionamientos de expertos suele influir más en la conversación pública y mediática que en las políticas regulatorias o guías nutricionales oficiales, que tienden a revisarse sobre la base de consensos científicos amplios. A mediano plazo, si las evidencias acumuladas favorecen una reinterpretación de los beneficios de grasas lácteas completas frente a versiones descremadas, podríamos ver movimientos de mercado y de innovación de producto que reflejen esa preferencia del consumidor por lácteos enteros o de menor procesamiento.

Fuente: El Intransigente – Murieron los lácteos descremados: el gastroenterólogo Facundo Pereyra habló de las “nuevas determinaciones”
https://elintransigente.com/2026/02/murieron-los-lacteos-descremados-el-gastroenterologo-facundo-pereyra-hablo-de-las-nu-determinaciones/

Te puede interesar

Notas Relacionadas

Destacados

Sumate a

Más Leídos

Mundo

Seguinos

Ingresar a mi Cuenta

¡Tu suscripción se ha realizado con éxito!

Revisa tu email y haz clic en el botón de confirmación para completar la suscripción.