La multinacional suiza Nestlé anunció que está aumentando la producción de leche de fórmula infantil para evitar una posible escasez global tras una retirada masiva de productos por contaminación, una crisis que ya afecta a múltiples mercados internacionales y pone tensión en el suministro de nutrición para bebés.
Ante una retirada global de cientos de lotes motivada por el hallazgo de contaminación en materias primas, cinco plantas de Nestlé en Europa operan 24/7 para reforzar la oferta, en particular de fórmulas dirigidas a bebés menores de un año.
Producción en marcha y respuesta del sector
La firma solicitó permisos para trabajar horas extra, incluidos turnos nocturnos y festivos, en su planta de Konolfingen (Suiza), un día después de que comenzaran los retiros preventivos de producto.
Además, otros fabricantes como HiPP y Holle también intensificaron la producción para ayudar a aliviar cualquier tensión de suministro en el mercado.
La crisis se halla en su tercer mes y ya ha provocado la retirada de fórmulas en más de 60 países, lo que ha desencadenado preocupación tanto entre consumidores como entre inversionistas y autoridades sanitarias.






