El sector lácteo de Uruguay enfrenta una situación crítica tras la denuncia de presunto dumping presentada por productores de Brasil contra la leche en polvo uruguaya. Desde Conaprole, la principal cooperativa láctea del país, han manifestado que esta medida representa un obstáculo severo que “deja las manos atadas” a la industria nacional en su principal mercado de destino dentro del Mercosur. La acusación apunta a que el producto uruguayo ingresaría al territorio brasileño con precios artificialmente bajos, una afirmación que el sector exportador oriental rechaza categóricamente, defendiendo la competitividad natural de su cadena productiva.
En términos de mercado regional, Brasil es el destino fundamental para los excedentes de producción de Uruguay, absorbiendo una parte sustancial de la leche en polvo entera y descremada. Una investigación por dumping no solo implica posibles aranceles compensatorios, sino que genera una incertidumbre comercial que frena los contratos a largo plazo y la fluidez logística en la frontera. Para los analistas del sector, este movimiento se percibe como una medida proteccionista del bloque productivo brasileño ante la alta eficiencia y los menores costos operativos que históricamente han caracterizado a los tambos uruguayos.
El impacto geográfico de este conflicto se siente con mayor fuerza en las cuencas lecheras de los departamentos de San José, Florida y Colonia, donde la dependencia del mercado exterior es casi total. La imposibilidad de colocar el producto en el gigante regional obligaría a las empresas uruguayas a buscar mercados alternativos en condiciones de mayor distancia y menor precio, lo que impactaría directamente en la liquidación final que reciben los tamberos. Las autoridades del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) ya trabajan en una defensa técnica para demostrar que las exportaciones cumplen con todas las normativas internacionales de comercio.
Hacia el futuro, este escenario pone a prueba la solidez del Mercosur y las reglas de libre circulación de bienes básicos. Mientras la industria brasileña presiona por restricciones, Uruguay insiste en la transparencia de sus costos y en la necesidad de mantener un mercado regional integrado para asegurar la soberanía alimentaria del Cono Sur. El desenlace de esta controversia será determinante para definir la rentabilidad de la zafra 2026 y la estabilidad de miles de familias rurales que dependen de la colocación externa para sostener sus explotaciones lecheras frente a la volatilidad global.
FUENTE: El País (Uruguay)






