La Dirección General de Salud Ambiental e Inocuidad Alimentaria (Digesa) ha dispuesto el retiro inmediato de más de 43 mil latas de leche condensada de la marca Parmalat en todo el territorio peruano. La medida responde a la detección de fallas críticas en los estándares de calidad del producto, específicamente relacionadas con la integridad de los envases. Esta alerta busca proteger la salud de los consumidores ante la posibilidad de que el contenido haya sido expuesto a agentes contaminantes debido a defectos en el sellado o la fabricación de la hojalata.
La investigación de las autoridades sanitarias determinó que un lote específico presentaba problemas de oxidación y abombamiento en algunas unidades, lo que indica un fallo en el proceso de conservación. Según los protocolos de inocuidad, cualquier alteración en el envase de un producto enlatado es motivo suficiente para su retiro del mercado, ya que puede propiciar el crecimiento de bacterias peligrosas. Digesa ha instado a los establecimientos comerciales a inmovilizar el producto de inmediato y a los ciudadanos a no consumir las latas que correspondan a los lotes afectados.
La empresa responsable de la comercialización en Perú ha iniciado el proceso de recuperación de las unidades distribuidas en supermercados, bodegas y centros de abasto. Además, se ha habilitado un canal de comunicación para que los clientes que adquirieron el producto puedan gestionar la devolución o el cambio de este. Esta acción preventiva es parte de un esfuerzo coordinado entre el sector público y privado para evitar casos de intoxicación alimentaria y garantizar que solo productos seguros lleguen a la mesa de los peruanos.
Por su parte, el Indecopi ha comenzado a monitorear el cumplimiento del retiro para asegurar que los derechos de los consumidores sean respetados. La entidad recordó que las empresas tienen la obligación de informar oportunamente sobre cualquier riesgo detectado en sus productos tras su puesta en el mercado. El seguimiento de esta alerta incluye visitas de inspección a los principales puntos de venta para verificar que las latas señaladas hayan sido retiradas de las góndolas y se encuentren bajo resguardo hasta su destrucción final.
Este incidente resalta la importancia de la vigilancia sanitaria estricta en la industria de alimentos procesados. Las autoridades han recomendado a la población revisar siempre el estado de las latas antes de su compra, evitando aquellas que presenten golpes, óxido o hinchazón. Se espera que en los próximos días se emita un informe técnico detallado sobre el origen de la falla en la cadena de producción o transporte para prevenir que situaciones similares se repitan en el futuro, afectando la confianza en marcas de consumo masivo.
Fuente: Gestión







