El sector tambero en la provincia de Buenos Aires cuenta actualmente con 3.500 establecimientos, de los cuales entre 500 y 700 se encuentran en una situación de supervivencia, pudiendo dejar de operar en cualquier momento.
Si bien existen muchos motivos para que esto suceda, los mismos se vinculan a la falta de continuidad generacional de las empresas familiares, al ser las nuevas camadas las que buscan salir del sistema rural y productivo.
Según declaraciones periodísticas del director provincial de Lechería, Abel Zenclussen, a través del Consejo Federal Lácteo se están articulando estrategias con la Nación para proteger a los tambos pequeños, brindándoles capacitación y asesoramiento financiero comprendidos en el plan lechero.
La iniciativa busca incentivar a los jóvenes para que continúen con la labor, ya que cada tambo emplea estimativamente a 4,4 operarios, lo que significan unos 15 mil empleos directos a nivel provincial. Mientras que los tambos más pequeños emplean 3 trabajadores.
Se planea que el incentivo vaya acompañado con capacitación y otras iniciativas, como Caminos de la Ruralidad, que busca mejorar las condiciones de vida en las zonas rurales de la provincia.