ESPMEXENGBRAIND

5 Abr 2025
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Ayer cerró el tambo El Caburé ubicado en el departamento de Durazno, cuya responsable es Alba Caorsi. 103 vacas Normando preñadas fueron a frigorífico cerrando un ciclo de 25 años.

Luego de 25 años de trabajando el tambó la productora Alba Caorsi decidió cerrar por dificultades económicas, dedicando su esfuerzo al ganado de carne y los ovinos. Expresó que ha invertido en tecnología pero que las dificultades económicas y la falta de compromiso de parte de los trabajadores hacen imposible continuar, también advirtió que Uruguay seguirá produciendo leche pero sólo subsistirán los grandes tambos o los productores familiares.

Ayer cerró el tambo El Caburé ubicado en el departamento de Durazno, cuya responsable es Alba Caorsi. 103 vacas Normando preñadas fueron a frigorífico cerrando un ciclo de 25 años.

Alba es tambera desde antes de nacer, porque su padre tenía el establecimiento y repartía en la ciudad. Hasta ayer ella mantuvo esa producción como remitente a Conaprole y trabajando un rodeo Normando que tenía la particularidad de ser uno de los rodeos más viejos del país.

La resolución del cierre fue pensada “durante mucho tiempo y consultada con la familia” debido a las dificultades económicas que “durante un tiempo se puede aguantar hasta que llega un momento en el que hay que pensar qué hacer”.

Recordó que toda su vida estuvo vinculada al tambo: “Nosotros vivimos toda la vida de la lechería”, primero “mi padre en Durazno tenía el tambo desde la época en que se repartía en la jardinera, se produjo manteca, queso, después se remitía a la planta de Durazno”.

“Acá en El Caburé hace 25 años que ordeñamos, amamos el campo por nosotros y por nuestra descendencia de 18 nietos y uno en camino, y nos gusta mostrarles que de la tierra sale todo” aunque eso “lamentablemente el país lo está olvidando porque hay un pensamiento citadino”.

El tambo va a quedar armado, pero en el establecimiento “cambiamos y tomamos otro rumbo” aunque “de repente en un par de años lo reflotamos y armamos de nuevo, pero hoy vamos a bajar la cortina porque los costos son muy altos y sobre los sueldos nadie toca el tema”, lamentó.

En cuanto a la mano de obra dijo que “hay un devenir de gente” y que los trabajadores “no se comprometen, no tienen responsabilidad” con su fuente de trabajo, e interpretó que eso se debe a que se ha creado “una dicotomía: empleado versus empresario, y eso es malo porque el empleado tiene que saber que si al empresario le va bien a él también le va bien. No es una cuestión de que uno lo explote, pero este tipo de gobiernos que hemos tenido hasta ahora han generado ese tipo de pensamiento”, objetó.

Caorsi comentó que hasta ahora realizó inversiones que han modernizado el tambo: “lo hemos modernizado” con “comederos automáticos, paneles solares, pasteurizador para la leche de los guachos, un motor generados que compramos en diciembre para olvidarnos de los cortes” de energía eléctrica, “los silos de Chore Time para alimentar las vacas, la sala, los tanques de frío, está todo, pero a veces hay que cerrar los ojos y decir ‘voy a hacer otro tipo de vida’”.

DOS TIPOS DE PROBLEMAS: CON EL PERSONAL Y ECONÓMICO.

“El primer problema es el personal, no encontramos gente que uno diga ‘me cubre las espaldas’, ‘vivo tranquilo’, ‘puedo salir’ o ‘tener un día de descanso’. No, siempre son problemas”.

“Lo segundo es que hace algunos años se hacía dinero con la leche”, y aunque destacó que no se queja por todo lo que el tambo le generó, ahora se hace insostenible: “no me puedo quejar porque crié a mis hijos, los pude educar con el tambo, arreglé la casa, tengo la maquinaria nueva, no me puedo quejar que me haya ido bien, pero en estos últimos años tuvo un declive y hace cuatro o cinco años que venimos mal; y los últimos dos años ya son casi insostenibles”.

NO LE VEO PERSPECTIVAS A CONAPROLE.

La productora también se refirió a la situación de Conaprole a la que dijo “no le veo perspectivas”.

La Cooperativa “ha sido siempre muy buena con los productores, nos ha protegido, nos ha dado créditos y asesoramiento, no puedo decir nada de ella, pero Conaprole está atada de pies y manos porque el que manda es el gremio”, y si ““no nos puede aumentar” a los productores remitentes es “porque tiene muchos costos de producción dentro de las plantas”, y “todo lleva a que sea una producción inviable”.

URUGUAY PERDERÁ SUS TAMBIOS MEDIANOS.

Según su visión, la producción lechera del país en el futuro se dividirá entre granes tambos o tambos familiares, mientras que los productores medianos tienen que cerrar.

En Uruguay “seguirá habiendo producción lechera”, pero ésta se concentrará en “muy grandes tambos con costos fijos diluidos, o en el productor familiar que el hombre ordeña con su mujer y ahí tiene los dos mil dólares que yo gasto en mis empleados. Mis empleados ganan mil dólares cada uno, ese es el sueldo para la familia en el caso de un productor familiar. Los productores del medio, los medianos, somos los que tenemos que cerrar”, aseguró.

GENÉTICA FRIGORÍFICO.

Si bien El Caburé es un establecimiento lechero también trabaja con ganado de carne como Braford y Brangus, además de ovejas. Por eso y aunque Caorsi dijo que es “lamentable”, la genética Normando “va a tener que ir a frigorífico”.

“Vamos a eliminar las vacas problema que son las preñadas y lecheras, lo demás lo seguimos en el campo porque con Normando también se puede producir carne, el problemas es que hemos inseminado y seleccionado para leche, entonces es un ganado lechero”, dijo.

“Nos vamos a tomar un respiro, no habrá partos y vamos a comprar más ganado de carne” con el cual “se está más tranquilo porque se trabaja cuando el día está lindo, cuando se puede, cuando tenés gente y no tarde y noche que es cuando se hace el ordeñe”, concluyó.

Producción periodística Álvaro Aguiar / Radio Durazno.

Edición Hébert Dell’Onte Larrosa.

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