La dependencia difundió en un comunicado los resultados de un estudio de calidad que realizó a 22 presentaciones de bebidas vegetales denominadas “alimentos líquidos o bebidas”.
El análisis se llevó a cabo del 31 de enero al 11 de marzo en el Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor, en el que se realizaron 3 mil 854 pruebas a los productos referidos.
Los aspectos evaluados fueron la calidad sanitaria, revisando que no tuvieran microorganismos que dañaran la salud y que las etiquetas cumplieran con la NOM-051-SCFI/SSA-2010 “Especificaciones generales de etiquetado para alimentos y bebidas no alcohólicas preenvasados-Información comercial y sanitaria”.
Asimismo, que el contenido neto correspondiera al declarado y su etiqueta fuera veraz; se analizó también el tipo de grasa para corroborar si era de origen vegetal, y se valoraron los contenidos de proteína, grasa, azúcares, sodio y calcio.
“Las bebidas de almendra, arroz, coco, avena y almendra con coco tienen un mínimo aporte de proteína, a diferencia de las bebidas de soya, cuyo contenido es mayor.
“En las bebidas evaluadas, el principal componente es agua, seguido de azúcares, grasas y proteínas, provenientes del vegetal con que fueron preparadas.
“Los productos también contienen sodio, proveniente de los emulsificantes y estabilizantes que se usan en su fabricación, aunque algunos adicionan sal. Al no ser lácteos, ninguno contiene lactosa, no son leche”, estableció.
Respecto a la información en la etiqueta, la Profeco se encontró que las marcas Calahua Coconut Milk y A de Coco Coconut Milk pueden inducir a pensar que son leche, cuando se trata de una bebida vegetal.
La bebida de avena marca Santiveri Organic Bio no tiene información del responsable del producto, como razón social y domicilio fiscal
El alimento líquido de coco marca Terrafertil Nature’s Heart presenta la leyenda “Certified Vegan” y un logotipo Kosher que no comprueba.
Todos los productos evaluados, indicó, son veraces en cuanto al vegetal que declaran, y todos cumplieron con el contenido neto declarado.
“La Profeco recomienda leer la etiqueta, revisar las leyendas precautorias de la etiqueta, verificar las fechas de caducidad de los productos y considerar que estos productos son generalmente más caros que la leche”, concluyó.