Para el especialista en producción láctea Carlos Berra, la lechería atraviesa un proceso de evolución notoria y marcada en toda la cadena, lo que impacta en un aumento en la cantidad de producción pero al mismo tiempo una sustancial mejora en la calidad, que es el objetivo primordial. En la charla con este medio, consideró además que al sector llegó un recambio generacional con una mirada distinta e innovadora, “con jóvenes formados y que tienen una mirada distinta del mundo”.
En la lechería actual se percibe que crecer “no es cuantitativo nomás ya que hay actores que saben cuál es su techo productivo y se manejan con eso, pero crecieron cualitativamente en variedad de productos, calidad y diversidad. Hoy tenemos un sinnúmero de pymes que están trabajando muy bien en líneas que son de nichos especiales, y que a la empresa seguramente le generarán no solamente un posicionamiento en el mercado sino además un valor agregado que con otros productos más genéricos no los tiene”.
Berra fue abordado sobre la situación actual. Días atrás, el secretario de Lechería, Arturo Videla, fue entrevistado por este medio y planteó que se espera una cifra récord en productividad para este año, con una mejora sustancial en las exportaciones. Sin lugar a dudas que para el especialista y también docente universitario “Argentina sigue marcando un rumbo a pesar de todos los vaivenes de carácter financiero y económico”.
Fue más allá al considerar que en los últimos períodos se percibe una “renta satisfactoria o que le permite crecer al productor. Y ese productor siempre tiene una capacidad de reconversión, e innovación. Con procesos de crisis complejas, económicas o climáticas, el productor se recupera en base a esfuerzo”.
De igual manera, planteó que aún con diferencias dentro de la misma cadena, “no tiene sentido de ser el uno sin el otro, se necesitan. Y me da la sensación de que muchas veces no se trabajó en las asociaciones virtuosas de ganar, yendo productores e industriales sobre un mismo objetivo que les sirva”. Puntualmente, entendió que existe un camino “que se fue logrando, con asociaciones de industrias, y éstas trabajando con los productores más cercanos buscando un beneficio”.
Recambio generacional
En la charla, Berra también abordó el recambio generacional que se produce tanto desde el punto de vista productivo como desde la industrialización. Son jóvenes entusiastas con proyectos innovadores que buscan desde un sector cambiar la manera y mejorar la producción, y desde el otro aportar un valor agregado a la industrialización que permita mayores réditos.
“Este recambio genera miradas y resquemores distintos, incluso menos hipocresías, pero principalmente caras nuevas que permiten pensar en negocios nuevos y juntos”, sostuvo. Sin lugar a dudas que el cambio generacional acercó hacia ambos lados seres con mayor formación, quedando reflejado la capacitación a través de establecimientos técnicos o lácteos, pero también en niveles de educación superior.
“No estamos hablando que es mejor o peor, sino de una mirada distinta. Y eso claramente se percibe en la producción primaria, con inversiones para trabajar en mejoras de productividad y bienestar animal y también el cuidado del ambiente. También se ve en pymes que hace 10 o 12 años estaban manejadas por los padres de los que hoy están a cargo, que llegaron con otra mirada y formación, otra preparación”, destacó.
“Tienen una mirada distinta del mundo, y mucho tiene que ver los caminos transitados por estas nueva generaciones. Muchos de los que hoy se sientan en la mesa a negociar, intercambiar ideas o fijar posicionamientos, son profesionales que pasaron por escuelas y claustros universitarios, teniendo la formación que les permite ver el negocio de una manera diferente a como la veía su papá o su abuelo. No es menor y todo esto que se está generando en esta región central mucho tiene que ver en la formación de los recursos humanos, con la impronta de las universidades y las escuelas agrotécnicas”, cerró diciendo.