La producción de leche en el departamento de Olancho (Honduras) ha experimentado una caída de hasta el 50 % en comparación con niveles anteriores, generando preocupación entre los ganaderos locales que señalan una reducción significativa en la rentabilidad y la actividad productiva del sector lechero. Esta disminución ha sido reportada por productores y operadores de centros de recolección de leche en Catacamas, principales polos de la industria primaria en la región.
Según testimonios de los propios productores, la fuerte baja en los volúmenes de leche recibidos en los centros de enfriamiento ha sido atribuida tanto a costos crecientes de insumos como a una menor disponibilidad de recursos forrajeros en sus fincas, lo que reduce la productividad diaria de los animales y la capacidad de los proveedores para sostener niveles históricos de producción.
Esta dinámica no es completamente nueva en el país centroamericano: reportes previos ya señalaban que la producción lechera podía disminuir entre 30 % y 40 % debido a condiciones climáticas adversas como sequías y escasez de pastos y agua para el ganado, factores que impactan directamente en la capacidad de las vacas para producir leche en cantidades óptimas.
La caída de producción en Olancho —una de las regiones ganaderas más importantes de Honduras— tiene implicancias económicas y sociales. El sector lechero, normalmente dominado por unidades de producción familiar y pequeños ganaderos, depende en gran medida de la disponibilidad de pasturas y de condiciones de alimentación estables, por lo que cualquier perturbación en estos insumos afecta de inmediato la rentabilidad y los ingresos de las familias productoras.
El desempeño de la producción láctea en Olancho también está ligado a la gestión de los centros de recolección y enfriamiento de leche (CREL) y las políticas públicas de apoyo al sector. Aunque hay iniciativas de mejora y digitalización en procesos de recolección en otras zonas del país, tales innovaciones aún no han logrado contrarrestar los bajos niveles de producción observados en esta región específica.
La caída de la producción tiene efectos en la cadena de valor láctea hondureña en su conjunto. Menores volúmenes disponibles impactan no solo en los ingresos de ganaderos, sino también en las plantas procesadoras y la oferta de productos derivados como leche pasteurizada, quesos y otros derivados. Este impacto puede redundar en presiones al alza sobre los precios locales si la demanda interna no ajusta al mismo ritmo que la oferta.
Además, la reducción de la producción puede limitar las oportunidades de exportación o de acceso a mercados regionales, donde Honduras ha buscado posicionar productos lácteos diferenciados o valor agregado, aunque esta estrategia aún es emergente en comparación con otros países de América Latina.
Para superar estos desafíos, los analistas del sector señalan la importancia de políticas públicas más integrales que aborden no solo la alimentación animal y el agua para el ganado, sino también el acceso a financiamiento, asistencia técnica y mecanismos de gestión de riesgos climáticos. Asimismo, se destaca la oportunidad de fortalecer la resiliencia productiva mediante la adopción de tecnologías de mejores prácticas agrícolas y ganaderas, así como la integración de sistemas de recolección y procesamiento más eficientes.
En un contexto global donde la producción láctea enfrenta presiones similares —debido a cambios climáticos, costos de insumos y volatilidad de precios—, la situación de Olancho ofrece una lectura estratégica sobre los desafíos que enfrentan los productores de leche en economías emergentes y la necesidad de articular apoyos multisectoriales que permitan mantener la actividad productiva, garantizar ingresos y sostener la oferta interna de lácteos.
Fuente: Tiempo.hn –
Producción de leche en Olancho cae hasta un 50 %
https://tiempo.hn/honduras/2026/01/18/produccion-de-leche-olancho/



