La organización agraria COAG ha lanzado una voz de alarma ante la crítica situación que atraviesan varios ganaderos de vacuno de leche en Galicia. Según la denuncia, algunos productores se han visto obligados a tirar su producción diaria al no tener contratos vigentes que amparen la recogida. Esta situación se desencadena tras la negativa de los ganaderos a firmar las nuevas propuestas de la industria, las cuales incluyen rebajas drásticas en el precio en origen que no cubren los gastos básicos de mantenimiento de las granjas.
El conflicto surge de una práctica que COAG califica como “chantaje” por parte de las empresas transformadoras. Los ganaderos denuncian que se les presentan contratos de adhesión sin margen de negociación real, bajo la amenaza de dejar de recogerles la leche si no aceptan las nuevas condiciones. Al ser la leche un producto altamente perecedero que requiere ser retirado de las explotaciones cada 48 horas como máximo, los productores que mantienen su postura de rechazo se quedan sin capacidad de almacenamiento, viéndose forzados a desechar el producto.
Desde el sector productor se hace hincapié en que estas propuestas de precios incumplen la Ley de la Cadena Alimentaria, que prohíbe explícitamente la destrucción de valor. COAG sostiene que la industria está aprovechando su posición de dominio para imponer precios que sitúan a las explotaciones gallegas en una senda de pérdidas estructurales. Esta presión económica ocurre en un momento donde Galicia, principal región productora de España, lucha por mantener la viabilidad de sus granjas frente a la volatilidad de los mercados y el encarecimiento de la energía.
La organización agraria exige una intervención inmediata de las autoridades competentes, tanto de la Xunta de Galicia como del Ministerio de Agricultura, para que actúen de oficio y sancionen estas prácticas abusivas. Reclaman que se garantice la recogida de la leche en condiciones justas y que se vigile que ningún contrato se firme por debajo del coste de producción real, certificado por estudios técnicos. La falta de un arbitraje efectivo está permitiendo, según COAG, que se vulnere la normativa vigente en perjuicio del eslabón más débil de la cadena.
Este escenario de tensión amenaza con extenderse y provocar movilizaciones en todo el noroeste peninsular. La imagen de ganaderos tirando leche supone un duro golpe para el sector, especialmente en un país que no es autosuficiente en la producción de lácteos. Si no se alcanza un acuerdo que respete la sostenibilidad económica de las granjas, COAG advierte que el cierre de explotaciones en Galicia se acelerará, poniendo en peligro el tejido social y económico de las zonas rurales que dependen directamente de la actividad lechera.
Fuente: Interempresas






