El Ministerio de Agricultura busca alternativas para los excedentes de leche que quedaron sin comprador en los departamentos de Nariño y Cauca. La medida intenta evitar la quiebra de miles de unidades productivas que dependían de la logística de la multinacional.
El cierre de operaciones del Grupo Gloria en Colombia ha generado un desajuste sistémico en la recolección de leche cruda, dejando a la deriva una producción diaria estimada en 127.000 litros. Ante el riesgo de un desperdicio masivo de materia prima y el impacto social en el sur del país, el Gobierno Nacional ha activado un plan de contingencia de máxima urgencia.
Logística de reubicación y compras públicas
El plan de emergencia se apoya en tres ejes fundamentales para absorber el volumen excedente:
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Redireccionamiento industrial: Acuerdos con otras plantas procesadoras nacionales para que asuman la recolección en las zonas que quedaron desatendidas, ajustando sus rutas logísticas.
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Compras Estatales: Activación de mecanismos para que la leche sea destinada a programas de alimentación escolar y asistencia social, transformándola preferentemente en leche en polvo para facilitar su conservación.
Fomento al procesamiento local: Apoyo a pequeñas plantas regionales para aumentar su capacidad de transformación en quesos y derivados de larga vida.
Un golpe estructural a la producción primaria
La salida del Grupo Gloria no solo afecta el volumen de compra, sino que rompe una cadena de frío y transporte altamente especializada. Para los establecimientos productores del sur de Colombia, la falta de un comprador industrial implica la pérdida inmediata de su único flujo de caja, lo que pone en riesgo la estabilidad de más de 5.000 familias vinculadas a la actividad lechera en la región.
El desafío de la competitividad post-Gloria
Analistas del sector advierten que esta crisis acelera la necesidad de una reestructuración en la lechería colombiana. La excesiva dependencia de grandes compradores internacionales vuelve vulnerables a las unidades productivas ante decisiones corporativas globales. El desafío ahora es fortalecer el cooperativismo y la infraestructura de secado nacional para que el país pueda gestionar sus propios excedentes sin depender de la permanencia de multinacionales.
Fuente: Infobae





