En el portal Ceva Salud Animal se describe que la producción láctea se desencadena por la acción de dos hormonas: la del crecimiento y la prolactina. La primera de estas hormonas favorece el desarrollo de las glándulas mamarias y el aumento de tamaño de la ubre; mientras la segunda provoca que las células glandulares actúen y secreten el fluido.
En dicho texto se dice que “estas y otras hormonas intervienen también en el aumento del flujo sanguíneo a la ubre, en la disponibilidad de nutrientes, en la movilización de las reservas grasas, en la absorción intestinal, etc.”.
La producción láctea de la vaca varía de acuerdo a las demandas nutricionales del ternero. Durante los primeros dos meses después del parto, el ternero se nutre exclusivamente de la madre, lo que conlleva a una mayor producción de leche.
De acuerdo con los productores de la Finca las Flores, “para que la ganadería sea rentable, una vaca debe producir 15 botellas de leche o más. Si usted por casualidad tiene una vaca que le produce 20 o más botellas, tiene un excelente animal”.
Pero, ¿cómo se puede producir más leche?
El portal Ceva Salud Animal afirma que lograr que una vaca produzca leche implica un proceso largo y complejo. Estas son las tareas que el ganadero debe realizar:
- Selección y compra de animales con buena genética.
- Crianza y alimentación adecuada de los animales hasta que lleguen a la pubertad.
- La identificación del celo y del momento preciso para inseminar, así como la selección y compra del semen idóneo, dependiendo de los intereses del productor.
- Que los animales conciban exitosamente, lo cual es un reto en todas las razas.
- Una gestación normal y sana en la que no se produzcan abortos.
- Un parto normal que no cause perjuicio a la madre.
- Lactación duradera y productiva, en la cual el animal no sufra de ninguna enfermedad.