Después de casi un año de negociaciones, Danone y Arcor alcanzaron un acuerdo para quedarse con el 100% de Mastellone, la empresa detrás de La Serenísima, al adquirir el 51% que aún estaba en manos de la familia fundadora y el fondo Dallpoint.
El cierre —que sería oficializado en los próximos días— pone fin a una pulseada marcada por fuertes diferencias en la valuación, que llegó a estar al borde de la judicialización.
La operación representa un giro estructural en la lechería argentina: dos gigantes del negocio alimenticio consolidan el control de la marca líder del país, integrando producción, logística y productos de alto valor como yogures y postres bajo una misma estrategia.
En un contexto de consumo débil y presión financiera sobre la industria, el movimiento abre una nueva etapa: más concentración, más escala y una redefinición del negocio lácteo en Argentina y la región.
Fuente: La Nación






