Danone continúa mientras tanto las conversaciones para la venta de la fábrica a otro operador que esté dispuesto a garantizar la continuidad de la factoría láctea. A fines de septiembre, la planta fue visitada por un cuarto potencial pretendiente, según se ha sabido ahora. En junio, lo hicieron directivos de la compañía portuguesa Prolacto, filial del fondo inversor alemán Quantum, y en julio, otros dos grupos lácteos cuya identidad –como la del que lo ha hecho hace dos semanas– no ha trascendido.
La planta seguirá produciendo hasta diciembre varios postres, entre ellos los flanes de queso y de vainilla
Danone, que está asesorada por la empresa consultora LHH en la búsqueda de posibles inversores, sigue adelante con las negociaciones para que otro grupo lácteo asuma el centro productivo de Salas. La continuidad de la actividad fabril es una demanda compartida por los trabajadores, el Ayuntamiento de Salas y el Gobierno de Asturias. El cierre en diciembre de la planta (anunciado por Danone el 5 de mayo) tendría un acusado impacto social y económico en el territorio, y supondría la pérdida por el suroccidente asturiano de un activo industrial relevante y que además está directamente vinculado a una de las especialidades productivas asturianas, como es el sector lácteo y en general el agroalimentario, y a la economía rural.