Como parte de su campaña, Mastellone Hnos comparte algunos datos relevantes de consumo en la infancia. Por un lado, CEPEA (Centro de Estudios sobre Políticas y Economía de la Alimentación) y el Observatorio de la Deuda Social Argentina de 2022, han relevado que sólo 2 de cada 10 niños realizan un desayuno completo, combinando lácteos con panificados y frutas. En este sentido, de acuerdo con la opinión de los expertos, es importante incrementar este número, ya que la leche es un alimento que aporta una amplia variedad de nutrientes que favorecen especialmente a los niños en crecimiento.
Por el otro lado, según las Guías Alimentarias para la Población Argentina del Ministerio de Salud de la Nación, se recomienda consumir 3 porciones de lácteos por día, lo cual se puede representar como 500ml entre leche y/o yogur más 30 gramos de queso.
En esa misma línea la Lic. en Nutrición Stefanía Sivori (MN6343-MP1958), Jefa del Departamento de Información Nutricional de Mastellone Hnos., asegura que “Los lácteos contienen todos los nutrientes necesarios para la todas las edades. Es un alimento completo con nutrientes esenciales que son insustituibles, ya que aporta calcio, vitamina A y D, proteínas y fósforo.”
Se estima que un vaso de leche aporta el 20% de la recomendación diaria de calcio, éste mineral es fundamental para la formación del esqueleto. La vitamina D es fundamental para la absorción del calcio, las proteínas son necesarias para la formación y mantenimiento de los músculos y tejidos del cuerpo, la Vitamina A ayuda a mantener la piel y la vista, y el fósforo ayuda a la memoria. Todos estos nutrientes son indispensables para los primeros años de las personas, ya que favorecen su correcto desarrollo.
Para incorporar la leche en la alimentación diaria, existen múltiples opciones. Entre ellas, se la puede consumir sola o con infusiones sumando frutas o cereales integrales sin azúcar. También se puede incluir en la preparación de licuados o panqueques y para los almuerzos o cenas con pures, salsas, budines, flanes, postres, etc. Si bien algunas personas pueden ser intolerantes a la lactosa, el azúcar natural de la leche, hoy en día existe una gran variedad de productos lácteos reducidos o sin lactosa que son aptos para su consumo por lo que pueden seguir consumiendo este grupo de alimentos sin perder sus beneficios.