En un contexto donde el mercado internacional es lo que mejor funciona en el sector se disiparon dos fantasmas que sobrevolaban en los últimos meses.
La primera de estas buenas noticia vino de Brasil, y es la más importante.
Desde hace un año nuestro país logró que se eliminaran los cupos autoimpuestos para ingresar leche en polvo a ese mercado, pero la elección de Bolsonaro agitó el fantasma de una cuotificación a Argentina y Uruguay.
La semana pasada hubo una importante reunión entre la ministra de Agricultura de Brasil, Tereza Cristina Correa y ocho entidades del sector lácteo.
La segunda buena noticia se generó del otro lado de la cordillera. Productores chilenos venían pidiendo desde el año pasado la implementación de salvaguardas a la leche en polvo y el queso Gouda importado.
La Comisión Nacional Encargada de Investigar la Existencia de Distorsiones en el Precio de las Mercaderías Importadas resolvió no recomendar la sobretasa arancelaria solicitada.
De esta forma se aclaran dos situaciones que preocupaba a buena parte del sector lácteo nacional.