La autoridad tributaria detalla las categorías que pierden la tarifa cero, marcando una diferencia crítica entre la leche fluida natural y los productos con valor añadido. Para las unidades de procesamiento, esta segmentación obliga a una revisión inmediata de los costos de facturación y el impacto en el consumo masivo.
La claridad impositiva llega al sector lácteo ecuatoriano, aunque con desafíos para la competitividad. El Servicio de Rentas Internas (SRI) ha especificado que, mientras la leche en estado natural mantiene beneficios, las variedades procesadas o con aditivos pasarán a estar gravadas con el 15% de IVA. Esta medida presiona a las plantas industriales que han invertido en diversificación y fórmulas funcionales, afectando potencialmente la demanda en los establecimientos especializados de retail.
Segmentación técnica: Productos gravados vs. Exentos
La normativa establece una frontera clara basada en el nivel de procesamiento de las unidades de procesamiento:
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Tarifa 0% (Sin cambios): Se mantiene para la leche en estado natural, pasteurizada, homogeneizada o en polvo de producción nacional. También incluye la leche maternizada y las proteicas infantiles, protegiendo el acceso básico en los establecimientos especializados.
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Tarifa 15% (Nuevos gravámenes): Aplicará para las leches saborizadas (chocolate, fresa, vainilla), bebidas lácteas con jugos de frutas y aquellas que contengan aditivos que alteren la composición original del lácteo.
Impacto en el Pan: Al igual que ciertos lácteos, el pan de consumo popular se mantiene exento, pero las variedades de pastelería o con ingredientes especiales también asumirán el incremento tributario.
Desafíos para la estrategia de las unidades de procesamiento
El nuevo escenario del 15% de IVA obliga a las plantas industriales a revaluar su mix de productos:
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Elasticidad de la Demanda: Las leches saborizadas, muy consumidas en el segmento escolar, podrían sufrir una retracción de ventas. Las unidades de procesamiento deberán decidir si absorben parte del tributo o lo trasladan íntegramente al consumidor.
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Complejidad en la Facturación: Las plantas industriales que manejan ambos tipos de productos (gravados y exentos) enfrentan una mayor carga administrativa y logística en sus sistemas de distribución hacia los establecimientos especializados.
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Incentivo a lo “Natural”: La brecha de precios podría incentivar a las unidades de procesamiento a potenciar sus líneas de leche blanca tradicional, que conserva la competitividad del IVA al 0%, para sostener el volumen de remisión de los tambos.
Perspectiva del mercado regional
Ecuador toma esta medida en un contexto de necesidad de recaudación fiscal, pero el sector advierte sobre el riesgo de informalidad. Si la leche procesada en plantas industriales se encarece demasiado, existe el peligro de que el consumidor regrese a la leche cruda sin controles sanitarios. Para las unidades de procesamiento de la región, como las de Colombia o Perú, el caso ecuatoriano sirve de espejo sobre cómo las políticas fiscales pueden alterar drásticamente la dinámica de una cuenca láctea que, como vimos en el caso de Piura o los récords colombianos, depende de la estabilidad de precios para seguir creciendo.
Fuente: La República






