ESPMEXENGBRAIND

6 Abr 2025
ESPMEXENGBRAIND
6 Abr 2025
El asunto es el siguiente: la “Milk Marketing Board” (MMB) era una junta para la comercialización de productos lácteos creada en 1933 según la “Agricultural Marketing Act” y cuya función era controlar la producción y distribución de leche en el Reino Unido.

Gracias a la MMB, el mercado lechero en Gran Bretaña se garantizaba un precio mínimo para los productores.

Si se fijan, igualito a lo que Moisés propuso a Jethro y al resto de los cabecillas de las tribus del desierto, según la colosal versión de “Los Diez Mandamientos” de 1956.

Total, que la práctica de la junta era la siguiente: MMB recogía la leche de todos los ganaderos de Inglaterra y Gales para venderla y con los excedentes hacía mantequilla y quesos.

Así, mientras que una parte de la mantequilla se envasaba y se vendía para su consumo minorista en el Reino Unido, el resto de la mantequilla a granel (“bulk butter”) se vendía sin envasar a distribuidores pero bajo la condición de que no se vendiera para su uso en el país.

Pues sí, la demandante, Garden Cottage Foods, era una empresa del sector, que compraba mantequilla a granel a la MMB y la revendía en el extranjero.

Sin embargo, en su momento Garden Cottage Foods decidió vender mantequilla a granel en el Reino Unido y la Milk Marketing Board se mosqueó de lo lindo, por lo que, a partir de entonces, se negó a suministrar más mantequilla a esta compañía.

Y de ahí que Garden Cottage Foods iniciara un procedimiento contra la junta, alegando que dicha conducta se trataba de un abuso de posición dominante, solicitando unas medidas cautelares (“interlocutory injuction”) para impedir que la demandada se negara a seguir suministrando a la actora.

Curiosamente, la cuestión del caso giraba sobre si las circunstancias justificaban el otorgamiento de la medida cautelar solicitada y, como sucede en ocasiones, en cada instancia el tribunal resolvió según le pareció.

En la primera instancia, el juez accedió inicialmente a considerar la indemnización por daños como un medio apropiado para reclamar, siempre que Garden Cottage Foods tuviera éxito finalmente en su demanda, pero le denegó la “interlocutory injuction”.

En la segunda instancia, la “Court of Appeal” dudó de que la indemnización por daños fuera un medio de resarcimiento adecuado para Garden Cottage Foods pero, en cambio, le concedió la medida cautelar.

Y finalmente tuvo que ser la “House of Lords” quien resolviera la cuestión accediendo a la medida cautelar, tumbando así la decisión de la “Court of Appeal”.

En efecto, sería otro gran veterano de los tribunales, Lord Diplock, quien marcaría el devenir del “private enforcement” inglés en materia de infracción del derecho de la competencia con las siguientes palabras:

«[…] me resulta difícil ver cómo puede argumentarse con éxito en última instancia […] que una infracción del artículo [82] que cause daños a un ciudadano particular no dé lugar a una acción en Derecho inglés de la naturaleza de una acción por incumplimiento de una obligación legal […]»

Te puede interesar

Notas Relacionadas

Compra y Vende Lácteos en

Destacados

Sumate a

Más Leídos

Mundo

Seguinos

Suscribite a nuestro newsletter