En primer lugar, las lluvias han impedido el pastoreo en verdeos o praderas, además, el barro es un enemigo natural para los problemas de mastitis, “algo que también le pega a la producción”, dijo a Informe Tardáguila el director de la cooperativa, Juan Parra, quien agregó que también se suma el “continuo cambio en las dietas”, y algún “retraso en los partos” ya que la sequía del año pasado afectó las tasas tempranas de preñez.