Los ganaderos advierten que la industria está recurriendo a importaciones desde Francia y Portugal para justificar recortes en los precios pagados en origen. La maniobra sitúa a los establecimientos especializados en una posición crítica, obligándolos a negociar contratos por debajo del precio acordado.
El sector lácteo español enfrenta un nuevo foco de conflicto comercial. Las organizaciones de productores denuncian que está ingresando al país leche procedente de Francia y Portugal con un valor hasta 9 céntimos por litro inferior al coste de la producción nacional. Para las unidades de procesamiento, esta disponibilidad de materia prima externa está funcionando como un factor de presión para reducir los precios en los nuevos contratos, que en algunos casos bajan de los 50 a los 43 céntimos.
El impacto de las importaciones en la industria
La entrada de este producto “barato” genera una distorsión directa en las plantas industriales:
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Presión en la Negociación: El acceso a excedentes de países vecinos permite a las unidades de procesamiento imponer recortes de entre 7 y 9 céntimos en las renovaciones contractuales, alegando la necesidad de competir con el producto importado.
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Riesgo de Ruina para el Eslabón Primario: Los establecimientos especializados advierten que trabajar bajo estos nuevos valores supone producir a pérdidas, especialmente en un contexto donde los costes de alimentación y energía (afectados por la inflación y la crisis en el Golfo) siguen en niveles elevados.
Cuestionamiento de la Trazabilidad: El sector denuncia que, mientras se importa leche más barata para el envasado, el etiquetado de “Origen España” sigue predominando en los lineales, lo que genera dudas sobre la transparencia hacia el consumidor.
[Imagen de flujos de importación de leche en la península ibérica y precios en origen]
Desafíos para la cadena de valor
Interrogantes sobre la sostenibilidad de las plantas industriales a largo plazo:
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Cierre de Explotaciones: La falta de rentabilidad está acelerando la pérdida de establecimientos especializados, lo que a futuro comprometerá el suministro estable de proximidad para las unidades de procesamiento.
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Eficacia de la Ley de Cadena: El sector primario califica de “papel mojado” las normativas actuales, al no poder frenar lo que consideran un “dumping” encubierto mediante importaciones intracomunitarias.
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Incertidumbre en el Supermercado: A pesar de la bajada en origen, la OCU advierte que los precios al consumidor han subido un 50% en los últimos dos años, lo que evidencia un desajuste en el reparto de valor dentro de la cadena.
Fuente: COPE






