Según la Organización para la Alimentación y la Agricultura de las Naciones Unidas, el mundo produce anualmente más de 18 millones de toneladas de queso, lo cual podría ser una buena noticia para los amantes de este alimento.
Una investigación publicada en la revista científica Nature Medicine, develó los beneficios de los quesos añejos. Estos cuentan con una sustancia especial llamada espermidina.
¿Qué hace la espermidina? El estudio sostiene que dicha sustancia colabora en la reducción del riesgo a padecer enfermedades cardiovasculares, lo cual provoca a su vez un retraso en el envejecimiento, aumentando la esperanza de vida de las personas.
Para dar con estos resultados el primer experimento se llevó a cabo en ratones, los que al consumir esta sustancia aumentaron efectivamente su tiempo de vida.
Por otro lado, una investigación de la Universidad de Texas también sostiene que la espermidina puede ayudar a mantener un hígado saludable.
Los estudiosos de Texas también hicieron pruebas en ratones, descubriendo que estos animales además eran menos propensos a sufrir fibrosis hepática.
Esta investigación buscó exponer los efectos de la espermidina como un suplemento alimenticio, pero los investigadores consideran que comer esta sustancia -que se encuentra de forma natural en alimentos como el queso- puede tener un sutil impacto positivo en las personas.