Las exportaciones agroindustriales de Argentina cerraron el año 2025 con un crecimiento notable del 93%, superando los US$ 50.000 millones en ventas al exterior, en lo que representa uno de los mejores desempeños del sector en la última década y un impulso clave para la economía nacional. Este salto se produce en un contexto de recuperación de volúmenes y precios internacionales, así como de ajustes útiles en la política comercial para favorecer la competitividad de la producción primaria.
El crecimiento de las exportaciones agroindustriales —que incluye productos agrícolas, carnes, lácteos, oleaginosas y sus derivados— fue uno de los principales motores de la balanza comercial argentina en 2025, aportando divisas para sostener el comercio exterior en un año marcado por incertidumbres globales y presiones cambiarias.
Qué impulsó el avance exportador
Varios factores confluyeron para explicar este resultado récord:
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Mayor demanda externa de productos argentinos, especialmente de materias primas agrícolas y derivados como soja, harina y aceite de soja, maíz y trigo, así como carnes bovinas que continúan siendo altamente competitivas en mercados clave de Asia, Medio Oriente y África.
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Ajustes en la política de exportación, incluyendo reducciones temporales de derechos de exportación que incentivaron la colocación de productos antes de que se reinstauraran gravámenes más altos, lo que favoreció un aumento en las declaraciones de embarques y liquidaciones.
Diversificación geográfica de destinos, con China consolidándose como un socio estratégico —si bien con desafíos en algunos segmentos— y con crecimiento de participación en otros mercados regionales para productos agroindustriales con valor agregado.
Este aumento extraordinario de las exportaciones agroindustriales se da en un año donde el sector también enfrentó tensiones internas por cuestiones de costos, volatilidad de precios internacionales de commodities y debates sobre mecanismos de apoyo para productores primarios. Al mismo tiempo, la lechería y otros subsectores agropecuarios se han beneficiado indirectamente de la mayor actividad exportadora, que ayuda a sostener el flujo de divisas y la demanda de insumos y servicios vinculados a la producción agroindustrial.
Impacto sobre la economía
El crecimiento exportador no solo impulsó la entrada de divisas, sino que además fortaleció el superávit comercial general, que alcanzó niveles históricos en 2025. Según informes de comercio exterior, el país presentó un superávit de US$ 7.815 millones en el agregado de la balanza comercial de bienes, favorecido por las mayores ventas externas y una moderación en las importaciones en algunos rubros.
Estos datos reflejan la relevancia estructural del sector agroindustrial dentro de la economía argentina y su rol como generador de ingresos internacionales en un contexto donde la oferta exportadora diversificada —desde granos y oleaginosas hasta carnes, lácteos y otros productos agrícolas procesados— es un pilar clave para la estabilidad económica.
Implicancias para el mercado lácteo
Dentro del conjunto agroindustrial, la cadena láctea ha sido un componente importante de la oferta exportable, especialmente en segmentos como leche en polvo, quesos y productos con valor agregado, que encuentran nichos en mercados regionales y en países con demanda estable de lácteos importados. La mejora en las exportaciones globales favorece la fluidez comercial de derivados lácteos y puede tener efectos positivos sobre la demanda de leche cruda y subproductos lacteos, siempre que se mantengan estándares de calidad y trazabilidad competitivos.
Además, el crecimiento exportador influye positivamente en la percepción de Argentina como proveedor confiable de productos agroindustriales, fomentando vínculos comerciales de largo plazo que pueden beneficiar también a sectores como el lácteo en términos de diversificación de mercados.
Desafíos pendientes
A pesar del impulso exportador sin precedentes, el sector enfrenta desafíos estructurales como:
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La volatilidad de los precios internacionales de commodites agrícolas y de commodities lácteos.
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La necesidad de mejorar infraestructura logística y portuaria para sostener niveles crecientes de comercio.
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Presión fiscal y debates sobre derechos de exportación, que han sido objeto de discusión entre gremios rurales y autoridades gubernamentales durante 2025.
Estos factores serán determinantes para consolidar el crecimiento exportador en 2026 y más allá, en un contexto global donde la competitividad del sector agroindustrial sigue siendo un elemento clave del desempeño macroeconómico argentino.
FUENTE : Clarín – Las exportaciones agroindustriales crecieron 93% en 2025 y superaron los US$ 50.000 millones
https://www.clarin.com/rural/exportaciones-agroindustriales-crecieron-93-2025-superaron-us-50000-millones_0_xjfkfYyUo3.html






