Las exportaciones lácteas de Estados Unidos experimentaron un notable crecimiento, impulsadas por la fuerte demanda de queso, suero y leche en polvo en mercados clave como México y el Sudeste Asiático.
El sector lácteo de Estados Unidos está experimentando un notable salto en sus exportaciones, lo que marca un periodo de crecimiento y fortalecimiento en el mercado global. Esta tendencia positiva, impulsada por una combinación de factores económicos y una fuerte demanda internacional, consolida a EE.UU. como un actor cada vez más relevante en el comercio de lácteos. La creciente presencia de sus productos en mercados estratégicos es una señal de la competitividad y la capacidad del sector para adaptarse a las dinámicas globales.
Los datos recientes confirman la magnitud de este auge. Las exportaciones lácteas de EE.UU. en el mes de junio alcanzaron un volumen total de 224.000 toneladas, lo que representa un significativo aumento del 11% en comparación con el mismo mes del año anterior. En términos de valor, el crecimiento fue igualmente impresionante, con un total de $695 millones, un 9% más que en junio de 2024. Estas cifras no solo muestran un futuro prometedor, sino que también reflejan el éxito de las estrategias de exportación.
El crecimiento no es uniforme en todos los segmentos, sino que está liderado por productos específicos que encuentran una alta demanda en el extranjero. El queso, el suero de leche y la leche en polvo desnatada son los principales motores de este impulso exportador. Estos productos, valorados por su calidad y precio competitivo, han encontrado un lugar sólido en mercados clave que buscan abastecer a su población con alimentos de alto valor nutricional.
El principal motor de esta tendencia es la fuerte demanda de México, que se mantiene como el mayor comprador de lácteos estadounidenses. La proximidad geográfica y los acuerdos comerciales han facilitado una relación comercial robusta. Además de México, otros mercados importantes en el Sudeste Asiático y China están contribuyendo al crecimiento, lo que diversifica la base de clientes y reduce el riesgo de la dependencia de un solo mercado.
En conclusión, el crecimiento en las exportaciones lácteas de Estados Unidos es un testimonio de la resiliencia y el dinamismo del sector. La capacidad de ofrecer productos competitivos y de calidad a mercados estratégicos, combinada con una demanda favorable, posiciona a EE.UU. como un líder global. Este impulso no solo beneficia a la industria, sino que también refuerza la importancia del país en el comercio internacional de alimentos a gran escala.
Fuente: Tardáguila Agromercados