En el promedio del año 2022 el valor percibido por litro de leche remitido a planta se ubicó en US$/lt 0,42, lo que implicó una baja de un 1 centavo. Sin embargo, si se analiza el cuatrimestre de mayor producción de leche del año calendario (setiembre-diciembre), el promedio de 2023 fue de US$/lt 0,36 versus los US$ 0,42 de 2022 (-14%).
Así, la facturación bruta de los tambos por su remisión durante la pasada primavera totalizó US$ 295 millones en dólares corrientes, una caída apreciable (-11%) versus los US$ 331 que habían percibido en igual cuatrimestre de 2022 (-US$ 36 millones).
Esta fuerte caída de la facturación durante la pasada primavera se dio en un contexto donde los tamberos se ven obligados a pagar el sobrecosto de unos US$ 100 millones que dejó la última sequía que azotó al país hasta la pasada primavera, y donde las gremiales le están reclamando a las industrias un mayor precio de la leche en virtud de la firmeza que ha mostrado el mercado internacional desde fines del año pasado.