Proyectando un crecimiento de la remisión del eje del 5% (tomando el dato ya conocido de Conaprole, de 4,9% para junio) para todas las industrias durante junio, la remisión cerrará el semestre sobre un eje de 942 millones de litros, con un avance del orden del 6% respecto a igual período del año pasado.
Asimismo, asumiendo un precio por litro de leche en dólares equivalente de US$ 0,35 (igual al de mayo) para el último mes del primer semestre, la facturación bruta (sin descontar la suba de los costos) de los tambos en dólares corrientes del período enero-junio, totalizará unos U$ 312 millones, es decir, unos US$ 46 millones por encima de los US$ 266 millones que se habían recibido en 2020 por igual concepto. A esta partida, habrá que sumarle la última reliquidación por US$ 2,5 millones que anunció Conaprole esta semana, por lo que la cifra final estará arañando los US$ 50 millones.
Si bien prácticamente se igualó la marca de 2018 para ese período (US$ 311 millones), todavía se está unos US$ 80 millones por debajo del récord de US$ 401 millones que dejó el excelente año para la lechería que fue 2014.
Desde una perspectiva histórica el desempeño en materia de ingresos brutos es por demás positivo para la fase primaria, en un semestre que estuvo pautado por la firmeza del mercado internacional de los lácteos.
El precio promedio en dólares por litro de leche del semestre enero-junio de este año se ubicó en US$ 0,33, tres centavos por encima del valor equivalente que pagaron las industrias durante el primer semestre de 2020.