El histórico acuerdo de Fonterra para vender su negocio de consumo y activos asociados al Grupo Lactalis ha recibido oficialmente el visto bueno de los organismos reguladores. Con este paso, se espera que la transacción se complete formalmente antes de que finalice el primer trimestre de 2026, marcando un punto de inflexión estratégico para la mayor cooperativa láctea del mundo.
Detalles del acuerdo
La operación, valorada en 4.220 millones de dólares neozelandeses (aprox. 2.500 millones de dólares estadounidenses), implica la transferencia de las marcas de consumo de Fonterra, así como parte de sus operaciones de ingredientes y servicios alimentarios en Australia, Oceanía, Medio Oriente, África y el Sudeste Asiático.
Lactalis, el gigante francés que sigue consolidando su dominio global tras adquirir recientemente el negocio de yogures de General Mills en EE. UU., se convierte con esta compra en uno de los clientes más importantes de Fonterra, manteniendo contratos de suministro a largo plazo que garantizan estabilidad a los productores neozelandeses.
Retorno de capital para los productores
La noticia ha sido recibida con optimismo por los accionistas de la cooperativa. Se estima que la venta generará un retorno de capital total de 3.200 millones de dólares neozelandeses, lo que se traduce en aproximadamente 2,00 dólares por acción.
Según el CEO de Fonterra, Miles Hurrell, si la transacción concluye a finales de marzo, el pago a los productores se haría efectivo a mediados de abril de 2026. Además, se prevé la distribución de un dividendo especial derivado de las ganancias de Mainland Group (la división en venta) durante el último ejercicio.
El “nuevo” camino de Fonterra
Con esta desinversión, Fonterra culmina un proceso de casi dos años de reestructuración. La estrategia de la cooperativa ahora es clara: abandonar el consumo masivo para centrarse en su núcleo de alta rentabilidad: los ingredientes lácteos especializados y el foodservice.
“Ahora podemos agudizar nuestro enfoque en mantener el impulso en ingredientes y foodservice, invirtiendo en mejoras de capacidad y apostando por productos lácteos de alto valor”, señalaron desde la compañía. Esta nueva estructura busca transformar a Fonterra en una empresa más ágil, eficiente y orientada exclusivamente a las soluciones entre empresas (B2B), aprovechando la creciente demanda global de proteínas y productos lácteos técnicos.
Impacto en el mercado global
Para Lactalis, la adquisición refuerza su presencia en mercados donde anteriormente tenía una participación marginal, consolidándose como el jugador más fuerte del sector lácteo por facturación. Para Fonterra, representa el fin de una era y el comienzo de una etapa donde la prioridad absoluta será maximizar el valor de la leche de sus socios a través de la innovación industrial.
Fuente: Dairy Reporter






