Las mayores empresas de la industria láctea a nivel mundial —incluidas **Nestlé, Danone y Lactalis— están bajo presión tanto por la crisis de las fórmulas infantiles como por la exposición de un “costo invisible” en sus cadenas de suministro que pone de manifiesto la fragilidad de un eslabón crítico en el negocio lácteo global.
Lo que comenzó como el retiro masivo de productos de fórmula infantil contaminados con cereulida —una toxina bacteriana que generó alarmas sanitarias y acciones regulatorias en más de 70 países— ha derivado en una tensión más profunda sobre la gestión de riesgo, la trazabilidad y la reputación corporativa de los gigantes lácteos.
El epicentro del problema fue un insumo crítico: ácido araquidónico (ARA), un aceite esencial en fórmulas premium. Ese insumo, fabricado por un proveedor globalizado que conecta Asia, Europa y el resto del mundo, se convirtió en un punto de falla sistémico que derivó en retiros de producto y cuestionamientos regulatorios en mercados sensibles.
Este episodio expone una lección clave para toda la cadena láctea: un único eslabón comprometido puede convertirse en un riesgo global, especialmente en productos altamente regulados como las fórmulas infantiles, donde los márgenes son altos pero la tolerancia al error es prácticamente nula.
Impacto financiero y de reputación
El mercado financiero reaccionó rápidamente a este escenario. Danone, altamente expuesta al segmento de fórmula infantil, vio caer sus acciones más de un 5 % en lo que va del año, con desplomes diarios de hasta 8,3 %, situándose en niveles que no se veían desde principios de 2025.
Para Nestlé, uno de los pocos motores de crecimiento en este segmento era su marca NAN, que se vio afectada por el contexto y reabrió el debate sobre la gestión del nuevo CEO Philipp Navratil y la estrategia de comunicación de crisis.
Analistas han señalado que, más allá del impacto directo en ventas (Nestlé proyecta que será menor al 0,5 % de sus ingresos totales), el daño reputacional puede tener efectos más profundos y duraderos en la percepción de marcas que históricamente eran sinónimo de confianza en nutrición infantil.
Oportunidades y desafíos para exportadores LATAM
El contexto global abre una ventana de oportunidad y riesgo para los exportadores latinoamericanos de lácteos —especialmente aquellos enfocados en productos de mayor valor agregado, como **leche en polvo premium o nutrición especializada—: demostrar **trazabilidad exhaustiva, controles sanitarios equivalentes a los europeos y una gobernanza sólida de riesgo será un diferencial competitivo crítico.
Empresas en Argentina, Uruguay y Paraguay que aspiren a jugar en la “primera división” de la nutrición láctea internacional deberán no solo cumplir con estándares de calidad, sino también con exigencias de transparencia, certificación y gestión de riesgo sanitario que hoy están bajo la lupa de reguladores y consumidores tanto en Asia como en Norteamérica y Europa.
El caso también resalta una verdad general: la globalización de insumos puede reducir costos, pero también puede introducir vulnerabilidades estructurales si no se acompaña de sistemas de control y visibilidad completos.
📎 Fuente: Forbes Argentina
🔗 https://www.forbesargentina.com/negocios/gigantes-lacteos-presion-costo-invisible-eslabon-debil-cadena-n86633






