Este último producto trae un incremento anual aquí de más del 15%, lo que difícilmente mejorará.
De por sí nuestra industria lechera enfrenta serios problemas. Los precios de garantía de Segalmex vía Liconsa a cargo de Leonel Cota se han quedado cortos vs el mercado.
En consecuencia, las compras de leche a productores nacionales por esa dependencia, están 40% abajo, ya que muchos de ellos prefieren colocar su producto con compradores más rentables.
Lo curioso es que esto se da, pese a que este año hay un presupuesto para dichos apoyos de 3,269 mdp vs los 1,700 mdp del 2021.
Dado que el alimento se ha disparado y hay un precio de garantía ajustado, el hato lechero se ha reducido. Gómez Cobo habla del sacrificio de unas 200,000 cabezas en 2021 y 2022, en tanto que el gobierno ha recurrido a aumentar las importaciones de leche en polvo desde EU.
El momento es delicado porque contrariamente a lo que sucedía antaño, la producción de leche de los grandes: EU, Europa, Australia, Nueva Zelanda, Argentina, Uruguay y Brasil ha crecido menos por la modificación del clima. En consecuencia las importaciones son más costosas con un alto riesgo para México, dada la afectación interna y la merma a la anhelada soberanía alimentaria. Eliminar las importaciones de leche es uno de los compromisos de Andrés Manuel López Obrador, mismo que por lo pronto no se ha cumplido.