Explicó que, por un lado, hay “tambos que pudieron implantar muy bien los verdeos y praderas después de las lluvias de abril” y “hoy tienen una muy buena producción de forraje, pese a las heladas de la última semana y pudiendo comenzar con los primeros pastoreos”.
Agregó que esos tambos que tienen buen consumo de pasto “les permitió aflojar el suministro de reservas, algo que encarece mucho”. Al mismo tiempo pudieron, “abarata el precio del concentrado, porque al ingresar el ganado a pasturas nos permite bajar el componente proteico de los concentrados”.
Por otro lado, “estamos viendo en algunos tambos que se jugaron a plantar verdeos y praderas de manera temprana” en el marco de “un verano muy seco” y “la falta de lluvias hizo que haya pérdidas en esos verdeos sembrados”. Aguerre sostuvo que “en esos tambos estamos viendo de dónde vamos a sacar fibra para mantener a las vacas en el rodeo”.
Concluyó que “los tambos que tienen un componente importante de pasto en su alimentación diaria y producciones de leche en torno a los 25 litros en promedio, por lo menos pueden mirar con otros ojos esperando la primavera, pese a que la preocupación existe”.
Mientras que, “los tambos que vienen haciendo un esfuerzo desde principio de año, están invirtiendo futuro, algunos tienen márgenes negativos, pero a conciencia de que los procesos biológicos se miden en el mediano y largo plazo, si ahora aflojan las consecuencias van a ser más duraderas”.
Escuche la entrevista completa a Martín Aguerre.