A través de sus unidades Mharnes (producción primaria) y Duy Amis (procesamiento), la firma logró la inscripción en el Registro de Huella de Carbono provincial. La estrategia combina bienestar animal, energías renovables y gestión avanzada de efluentes en un modelo de integración vertical.
La sostenibilidad deja de ser un concepto abstracto para transformarse en un activo certificado en el corazón de la cuenca lechera central. El Gobierno de Córdoba, a través de la Secretaría de Ambiente, entregó al Grupo Don Emilio el certificado de inscripción en el Registro de Huella de Carbono, convirtiéndose en el primer establecimiento especializado e industria en formalizar su inventario de Gases de Efecto Invernadero (GEI) bajo este programa.
Radiografía del modelo sustentable: Mharnes y Duy Amis
La certificación abarca la totalidad del ciclo productivo, integrando dos unidades de procesamiento y producción clave:
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Mharnes (Tambo en Villa María):
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Bienestar Animal y Confort: Implementación de sistemas de estabulación que protegen al rodeo de condiciones climáticas extremas.
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Gestión de Cama de Compost: El uso de compost no solo mejora el descanso del animal, sino que actúa como un sustrato biológico para la futura fertilización de pasturas.
Eficiencia de Recursos: Sistemas de recolección de agua de lluvia y paneles solares para mitigar el Alcance 2 de la huella (consumo energético).
Duy Amis (Planta Industrial en Ana Zumarán):
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Economía Circular: La fábrica incorpora lagunas de estabilización para el tratamiento de efluentes industriales, asegurando que el agua de proceso sea devuelta al sistema bajo parámetros ambientales controlados.
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Matriz Energética Limpia: La instalación de energía fotovoltaica reduce la dependencia de combustibles fósiles en las etapas de enfriamiento y pasteurización.
El Registro de Huella de Carbono como herramienta de competitividad
Para las plantas industriales, este registro funciona como un inventario dinámico de emisiones que permite:
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Mitigación y Compensación: Identificar las fuentes críticas de GEI para aplicar planes de reducción técnica o proyectos de captura de carbono.
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Transparencia Sectorial: Centraliza la información de las unidades productivas públicas y privadas, facilitando la auditoría de procesos ante exigencias de mercados externos.
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Liderazgo en Bioeconomía: La validación estatal refuerza la marca frente a un consumidor que demanda trazabilidad y responsabilidad ambiental en los productos que llegan a su mesa.
Perspectiva institucional
Desde el Gobierno de Córdoba subrayaron que este reconocimiento al Grupo Don Emilio busca traccionar al resto de las unidades de procesamiento hacia prácticas responsables. En un mercado global donde la huella ambiental es una barrera arancelaria de facto, contar con establecimientos especializados que miden y compensan su impacto es el único camino para asegurar la competitividad de la lechería argentina en la próxima década.
Fuente: La Voz






